Las Termas de la Vida / Luis Alfredo Silva Zambrano

Columnistas, Opinión

El constante recorrido, con placer y pasión, por el maravillo Ecuador, nos llevó al pueblito de Oyacachi, ubicado en La Subregión del Alto Oriente, de La Región Amazónica Ecuatoriana, perteneciente a La Provincia del Napo, en La Reserva Ecológica Cayambe Coca; donde se encuentra, «Las Termas de la Vida».

Para ir a Oyacachi, desde Ambato, hay que realizar un largo viaje, de aproximadamente cinco horas, cruzando partes de las provincias de Tungurahua, Cotopaxi y Pichincha. Se toma La Carretera Panamericana Norte, hasta el pueblo de Tambillo, luego se va, por una carretera transversal hasta la población de Otón, donde nuevamente se sigue por La Carretera Panamericana Norte, para arribar a El Pueblo Nueva Esperanza; donde existe un aviso, que señala la ruta a «Las Termas de la Vida».

Posteriormente, se sigue por una carretera que nos conduce hasta el pueblo de Cangahua, que nos muestra un grupo de casitas de un piso, con techo de teja, con un intenso color ladrillo, junto la alta torre lateral de Ia iglesia, que se levanta imponente.

Luego de atravesar Cangahua, se llega al caserlo de Huarcachaca, desde donde se observa, el impresionante nevado Cayambe, que impera en la Cordillera Oriental de los Andes, con asombrosos glaciares que bajan por las laderas de la montaña.

La carretera, comienza a descender, mediante varias curvas, desde el altiplano, hasta el valle que origina el rlo Oyacachi. En el sector denominado Yuragfaccha, existe el control de La Reserva Ecológica Cayambe Coca; hay que presentar, cédula y licencia de manejo, e indicar, el motivo de la visita a el área protegida.

Mientras se va descendiendo, se aprecia de cerca el tranquilo pueblo de Oyacahi. Una capilla, diversas casas con techo de zing y pocas construcciones moderas, forman el recinto, en medio del desbastado entorno.

En la orilla derecha del rio Oyacachi, se ha edificado un agradable y pintoresco complejo turístico, llamado «Las termas de la vida». Para ingresar, se camina por un puente colgante, que facilita visitar, ese atractivo natural, aprovechado por la comunidad.

«Las Termas de la Vida», posee varias piscinas, llenas de calientes aguas de color amarillo, por el azufre que contiene. Completan el complejo, un baño turco, que aprovecha el vapor que se desprende de las aguas termales. Alrededor de las piscinas, existen tradicionales construcciones, con techo de paja y otros vegetales, que cubren vestidores, duchas, baños y asaderos; hay también, lugares para acampar, rodeado de montañas y selva.

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