La valentía de Paola / John Tello Jara

Columnistas, Opinión

Creí que el caso de Emilia “heroína lojana”, la niña cuyo cuerpo fue incinerado luego de que sus padres emprendieron una campaña de “búsqueda” por toda su ciudad y, cuyos captores al darse cuenta del problema al que se habían metido, tomaron la decisión de matarla, ya se terminarían al ver como terminaron (suicidándose y en la cárcel); pero no es así, que pena por la ciudadanía, que terrible por los actos que realizan los delincuentes que, con el afán de lograr sus protervos deseos, hacen gala de sus fechorías.

Conocí a Paola hace un par de años, cuando asistí a una reunión social, en la cual estuvo junto a sus padres, gente honesta y trabajadora, carismática y con una sonrisa que reflejaba el deseo de vivir a plenitud junto a su familia. Cuál fue mi sorpresa que el viernes 2 de febrero me enteré de su secuestro por parte de tres malandrines, quienes tenían antecedentes penales, la forzaron a subir a un carro y la ultrajan, luego de que esta muchacha, madre de familia, había salido del gimnasio, llevándola a una casa en un sitio alejado de la parroquia de Izamba.

La valentía de Paola es digna de elogio, ya que aprovecha un descuido de sus captores y logra saltar de un segundo piso, golpeando parte de su cuerpo y casi arrastrando pide ayuda a una señora (la cual la niega), pero luego un joven brinda su apoyo, logra comunicarse con las autoridades policiales, también con su padre, quienes de inmediato emprenden un operativo y logran rescatarla, aprendiendo a los malhechores, quienes además tenían cosas robadas en su entorno.

Bien por tu intrepidez Paola al lograr escapar de tus captores, pero más aún por tener el valor de denunciarlos e iniciar otra batalla “la legal” la cual estoy seguro de que con la ayuda de Dios, tu familia, el pueblo ambateño y la decisión salomónica de los jueces, lograrás enviar a tus captores al sitio donde deben estar (la cárcel) para que paguen sus fechorías.

Sigue adelante Paola, tu valor y empeño por vivir debe motivar a las personas que sufren este tipo de actos, presenten la denuncia y, emprendamos la búsqueda de leyes que nos permita vivir en paz. (O

 

Consultor empresarial

 

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