La cultura del reciclaje de arte

La pieza de arte sin duda es la síntesis del trabajo creativo de varias líneas de participantes desde productores, gestores, artistas, distribuidores, marketing entre otras. En la actualidad el arte se divide en dos, por un lado, la industria del arte y en otro ámbito el resto, pero en ningún tiempo toda sociedad ha buscado expresar sensibilidad a través del arte.
Tradicionalmente estas piezas como libros, cuadros, discos, cintas, afiches, boletas, prendas de vestuario, fotografías, testimonios, instrumentos musicales, materiales fueron tomando valor según pasaba una época detrás de otra y dejaba a un lado una generación o momento de cúspide que movilizó las emociones en su momento.
Varios de estos materiales se fueron gestionando en bibliotecas, hemerotecas o centros culturales públicos, uno de los objetivos en lo cual fracaso las casas de la cultura, sin embargo, la industria del arte a partir de la segunda mitad del siglo XX dejó esta actividad abierta al mercado, el cual en un lugar mas que otro se fue desarrollando y ha permitido la conservación, puesta en valor, descripción, mantenimiento de la memoria viva y finalmente comercialización.
El objeto en sí mismo que la teoría de los símbolos del suizo Saussure (1857-1913) hace referencia a la materialidad del trabajo y las emociones causadas por la creación artística en un primer momento no reflejaría el valor sin embargo cuando hay carga de tiempo se incorpora un valor además del significante.
Todo aquello va configurando un mercado mundial de la obra de arte y materiales que finalmente reciclan el significante y le dan un nuevo valor, discos, camisetas, afiches, cuadros de pintura, libros cintas de música y audiovisual que en nuestra localidad se concentran en pocas tiendas de libros usados o piezas usadas de arte, en donde coleccionistas, amantes de una disciplina artística, género, artista, tiempo por rememorar los visitan y pueden obtener en un mejor o aceptable estado aquello que levante emociones lo que finalmente ocasiona toda obra artística en las personas.
A nivel familiar también existen aquellos objetos que materializan dichas experiencias e historias como fotografías, bibliotecas, entre otras. El objetivo de este texto es tener una reflexión con ustedes lectoras y lectores para detenernos y realizar una planificación de la gestión cultural de esas experiencias y materiales familiares que van manteniendo la memoria y algunos se convierten en patrimonio e incluso en identidad cultural. La cultura del arte esta vigente. (O)
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