Inspecciones a laboratorios clínicos

Ciudad

Los usuarios deben acudir a laboratorios que cuenten con los registros sanitarios y permisos establecidos. (Foto El Heraldo)

Los laboratorios clínicos de la Zona Tres, Tungurahua, Chimborazo, Cotopaxi y Pastaza son inspeccionados por técnicos de la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (Acess); y, de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa).

En cada espacio se aplica el control técnico y vigilancia sanitaria referente a la obligación de exhibir en sitios visibles para el público las tarifas que se cobran por servicios de pruebas RT-PCR (hisopado nasofaríngeo) para detección de Covid-19.

Las medidas ejecutadas se registran luego de varias denuncias, debido a los altos costos que implica la realización de dichas pruebas.

Aquí se verifica que los reactivos y dispositivos médicos utilizados en los establecimientos de salud cuenten con Registro Sanitario y cumplan con los parámetros establecidos en la normativa sanitaria, para garantizar su calidad y efectividad a la población.

“El control interinstitucional es importante, ya que si bien Acess es la entidad encargada del control en laboratorios clínicos y establecimientos de salud, nosotros como Arcsa verificamos que los productos utilizados como pruebas rápidas, reactivos, dispositivos, entre otros insumos médicos estén certificados y aprobados por la institución”, explicó Marcela Bonifaz, analista Zonal de Arcsa.

Entre las recomendaciones que hacen los técnicos a los ciudadanos es evitar realizarse procedimientos médicos en establecimientos no autorizados por Acess; además, se sugiere no comercializar o adquirir pruebas rápidas o reactivos PCR que no cuenten con Registro Sanitario, puesto que pueden poner en riesgo la salud.

«Es necesario que exista un control permanente ya que la inversión que se hace para la aplicación de pruebas es muy alta y más si hay contagios en toda la familia», dijo Clemente Barrio Nuevo, quien llegó con sus tres hijos desde el cantón Cevallos hasta Ambato para realizarse las pruebas.

Junto a Clemente, permanecía Lidia Martínez, quien llegó desde Quisapincha para realizarse las pruebas, ya que familiares se habían contagiado del virus y quería despejar dudas. «No tengo síntomas, pero prefiero estar segura; sin embargo, todo esto tiene un costo que si es elevado», puntualizó.

Cualquier irregularidad sobre establecimientos o servicios no autorizados, puede ser reportada a través de la aplicación Arcsa Móvil. (I)

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