Guerra en medio oriente

Otra vez la destrucción, el caos, las pérdidas de vidas humanas y la incertidumbre de la guerra inflaman Medio Oriente. Estados Unidos e Israel entraron en guerra con Irán seguros de que el gobierno fundamentalista de ese país constituía una amenaza para su seguridad mundial. EE.UU. se sumaba así a los llamados de Benjamín Netanyahu para atacar frontalmente y acabar de una vez con el régimen de los ayatolas y su peligrosa influencia en la zona.
Como se sabe, afrontando una crisis económica interna y masivas protestas, sobre todo de valientes mujeres iraníes en su contra. La muerte de Mahsa Amini, joven kurda de 22 años, en septiembre 2025, bajo custodia de la policía de la moral, luego de ser apresada “por no llevar bien puesto el velo”, causó tanto dolor y coraje, que produjo una movilización nacional sin precedentes y marcó un punto de inflexión. Mujeres de todas las edades y condición salieron a protestar, se despojaron del velo (hiyab) símbolo de opresión, y no pocas, hasta se cortaron su cabello. El grito de “mujer, vida y libertad” fue lanzado en las manifestaciones y su eco alcanzó los cuatro puntos cardinales, el Gobierno de Irán se hallaba en una situación de extrema debilidad política. Y esa fue la “ventana de oportunidad” que vio la Casa Blanca. En los últimos meses, las fuerzas de seguridad del ayatola Jamenei acababan de desplegar una brutal violencia represiva: fuentes independientes cifraban en más de 5,000 los muertos que dejaron sus jornadas de represión. Es conocido el orden casi medieval y brutal en que viven hombres y mujeres en ese país, un orden sin derechos humanos ni libertades civiles básicas– dictado por clérigos fundamentalistas que sustentan su mandato divino en una lectura extremista y dogmática del Corán, donde se prescribe el rechazo de todos los valores que representa la cultura occidental. En lo que es ya la novena intervención militar desde que asumió la presidencia en los EE.UU., Donald Trump; quien aseguró que su ofensiva iba a durar alrededor de “cuatro o cinco semanas… o quizás más” y que tampoco descartaba el desembarco de tropas en las zonas del conflicto. De hecho, además de los tres involucrados directamente, la conflagración alcanza ya en estos momentos a siete países, que han registrado ataques militares de variada envergadura.
Nadie en el mundo democrático va a lamentar la muerte de la cúpula de fanáticos que gobernaba Irán, mucho menos la caída definitiva del régimen, si es que eso precede a la instauración de una democracia moderna, funcional, en el país. Pero con tantos recursos naturales en juego, es difícil adelantar sobre lo que sucederá en las próximas semanas. (O)
