Formando gestores culturales locales

El programa “A Fondo” de la televisión pública alemana “DW” cerró oficialmente sus entregas de debate y opinión tras más de veinte años, este 15 de octubre, la conductora lo hizo con una pregunta ¿cuál sería la imagen o el hecho que marca esas décadas? Para nosotros desde acá, desde la ambateñidad ecuatoriana sin duda es los cambios epistemológico-culturales sufridos por la especie desde los noventas hasta estos días.
En medio de una aldea global que no se posicionó totalmente, pero es cada vez más constante por la rapidez de la tecnología, la IA y la comunicación digital, el desprendimiento de las tradiciones locales frente a esa rápida y gran aldea global tiene su costo, mucha familias van sufriendo un alejamiento entre congéneres a pesar de habitar una misma casa, pues en la actualidad las investigaciones que he realzado arrojan casos que en una misma casa, una misma familia pueden convivir personas con mentalidad barroca, pensamiento liberal, cultura vertical del siglo XX y hasta bisnietos entrando a la posmodernidad, tan distintos en su realidad como en su cultura.
Es por ello que toma importancia la gestión cultural local, ese detenimiento de sistematizar, conservar, poner en valor y circular tradiciones, costumbres, economía y estampas de lo que en algún momento configuró una familia amplia, una parroquia, un tradicional barrio o simplemente una comunidad de circulación como el “tontodromo” en Ambato o las identidades urbanas de la juventud de la primera mitad de la década de los noventas y antes.
Este conocimiento local, barrial, organizacional no es posible sin la acción de personas con capacidad de encontrar procesos unitarios, liderar, provocar, motivar, además de manejar herramientas técnicas y administrativas que unida a su conocimiento de la comunidad permita inventariar y gestionar los saberes y el diálogo con otros sectores, permitiendo que la historia no se pierda, la identidad se robustezca y sea parte de la aldea global.
En esa línea, son importantes las jornadas del jueves 22 y viernes 23 del Curso nacional de Formador de Formadores que dictará el Máster Patricio Morales, colega gestor cultural e investigador de (lo) cultural, en un espacio en plena regeneración, el salón de la Junta Pro mejoras del barrio la Merced, en donde es necesario reactivar un punto de encuentro de gestores culturales de diferentes parroquias y cantones de Tungurahua en espacio unitario.
Qué la buena voluntad nos permita reflexionar sobre lo que somos y de la hermosa tierra que hemos heredado para dejarla mucho mejor que nuestros antepasados nos la heredaron, una gestión creativa por la cultura y el patrimonio de la ambateñidad. (O)
