Encebollado y encocado, delicia de generaciones

Interculturalidad
Pablo Girón con sus hijos se dedican a deleitar el paladar con platillos esmeraldeños y serranos teniendo como toque especial el sabor que le enseñó su progenitora. (Foto El Heraldo)

Pablo Girón, más conocido como el ‘Negro Pablo’, está 20 años en el negocio de preparación de comida típica esmeraldeña como de platos serranos, siendo su  pasión el deleitar al paladar de los comensales, teniendo ese toque de sabor que heredó de su madre, porque ella le enseñó todos los secretos para lograr buenas preparaciones, de calidad. 

Empezó con este negocio para alimentar a taxistas y su coche de comida colocó frente al Supermaxi en Ficoa donde permaneció cinco años.

Luego,  se ubicó en la esquina de la avenida Los Guaytambos y Capulí durante cinco años, hasta que se ubicó en un local a la subida de Pinllo donde ha permanecido estos últimos siete años, teniendo favorable acogida. 

Se trabaja a conciencia para servir y complacer al paladar de los clientes al ofrecer el típico y tradicional encebollado; como también, el ancestral encocado de pescado típico de Esmeraldas; así como, ceviche de camarón, concha; los secos de pollo, carne, chivo; la infaltable guatita y más.

La cocina aprendió de su madre, porque ella servía en los retiros espirituales que organizaba el Clero en Esmeraldas. Pablo recuerda que solía llegar a la Sierra para laborar en las vacaciones y no terminó la secundaria. Brindaba su fuerza laboral en la venta en un local de pinturas,  y luego se decidió por elaborar varios platos tradicionales.

Con el pasar del tiempo nunca imaginó que vendría la pandemia y debió cerrar el negocio durante dos meses de manera obligatoria y luego reabrió ya que confió en su clientela quienes apenas conocieron que reaperturó el local llegaron y, actualmente, las familias siguen llegando para degustar de la sabrosa preparación. La proyección del negocio es seguir ampliándose y siempre mantener la calidad y sabor esmeraldeño. (I)

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