El estrés, tristeza, ansiedad y el miedo / Aracely Silva Cadmen

Columnistas, Opinión

El estrés, la tristeza, la ansiedad y el miedo provocados por  diversas causas se asocian a una débil o retrasada producción de anticuerpos en el sistema inmunológico humano, lo que podría traer serios problemas a su salud. Nuestro sistema inmune nos protege de cualquier agresión externa como las enfermedades.

El principal enemigo del coronavirus es un sistema inmunológico fuerte, pero éste puede debilitarse si las personas sienten miedo. La gente necesita energía sana para vivir y el miedo, por el contrario la desgasta y algunas personas están siendo traicionadas por el protector más fuerte, su sistema inmune que está alterando su cerebro.

Otros factores estresantes que  ha podido demostrar un efecto perjudicial sobre el sistema inmune son preocupaciones familiares, el estrés laboral, el aislamiento social, el desempleo y las relaciones personales tensas;  así como sentirse agobiado,  se asocian a una baja producción de anticuerpos, los efectos del estado de ánimo alteran el sistema inmune, el estrés, la tristeza, la ansiedad y el miedo acompañados de depresión, pueden provocar la segregación de hormonas que tienen múltiples efectos sobre este sistema, lo que impide que su función sea correcta para una buena salud, al verse afectado hasta las enfermedades leves se pueden complicar.

Recordemos que el estrés puede abrir la puerta a la ansiedad, a la depresión y producir anomalías de salud física, éste enfoque se centra en un sistema inmune deficiente que causa problemas en el cuerpo, altera y está afectando directamente el estado de ánimo. 

La calidad de nuestro sistema inmune facilitará cualquier recuperación, se trata de un mecanismo automático que todos los seres humanos tenemos y su desarrollo óptimo  dependerá de la calidad de los pensamientos y sentimientos que tengamos.

 Para activar, reforzar y mantener un estado perfecto de nuestro sistema inmune,  es necesario aprender a percibir la realidad cotidiana desde ópticas más alegres y felices. Ante la mayoría de acontecimientos de la vida podemos pensar positiva o negativamente, y eso afianzará o debilitará nuestro sistema inmune;  es crucial potenciar nuestra autoestima teniendo control sobre nuestros pensamientos, racionales y positivos.  (O)

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