El desperdicio de alimentos es un problema muy latente

Un tercio de la producción agrícola mundial se desperdicia, este indicador corresponde a 2.000 millones de toneladas de alimentos equivalentes a un billón de dólares en pérdidas financieras anuales, mientras que en Ecuador se derrochan 939.000 toneladas anuales (72 kg por persona), Tungurahua no es la excepción con un fuerte impacto ambiental, ocurriendo paradójicamente una sociedad con altos índices de desnutrición infantil.
Las mermas mencionadas en el Ecuador conllevan a pérdidas en términos económicos por un valor cercano a USD 330 millones anuales, con productos como frutas, verduras, hortalizas, sin dejar de mencionar que nuestra provincia (Tungurahua) al tener vocación agrícola y comercial, manifiesta ineficiencias logísticas productivas desde la cosecha, transporte y comercialización a diferentes mercados y que además la falta de tecnología para procesar los excedentes y la exigencia de estándares “estéticos” por parte de intermediarios, aumentan estos cuadros.
En nuestros hogares podemos evitar o reducir los desperdicios? Indudablemente SI, pero la tarea es de todos, planifiquemos las comidas, apliquemos una estrategia de “compras inteligentes” basados en algo tan simple como elaborar una lista para evitar el desperdicio, con un ingrediente importante en su almacenamiento, congelando las sobras y reutilizando los sobrantes.
Como extraño la tienda de la esquina me decía un contemporáneo, ahora ha cambiado tanto la compra de productos, así sea un simple alfiler, todos vamos a los comercios de las grandes superficies; pero como podemos mantenerlos? Adquiriendo allí los productos que debido a su estructura son frescos y duraderos, además utilice el método FIFO, consuma primero los productos más antiguos y congele sobras como, frutas, pan, hierbas etc. antes de que se dañen. Recordemos que el desperdicio tiene un radio de acción muy amplio y uno de los que más me preocupa es la gestión del tiempo; siendo el “lapso perdido” sin aparente recuperación, aquel que lo dedicamos al uso de las redes sociales, ya sea Facebook, whatsapp, tik tok, Instagram, etc. sumado a la falta de delegación de funciones en nuestras empresas y en los hogares y el no querer perdernos ni un solo episodio o capítulo de las series de Tv que tanto nos agrada.
