Educación pública vs. Educación privada / Editorial
Se aproxima la apertura del nuevo año escolar en la Sierra y Amazonía, y con esto se hace visible una tendencia que viene creciendo durante la última década: un número cada año mayor de estudiantes abandonan los centros educativos particulares para ingresar al sistema público. Según cifras del Ministerio de Educación, más del 20 % de alumnos ha hecho este cambio en los últimos diez años.
Esta migración no es casual. La educación pública, garantizada por la Constitución como un derecho gratuito, laico y de calidad, se presenta como la una alternativa viable para muchas familias ecuatorianas. Los elevados costos de la educación privada —que en algunos casos superan los 300 dólares mensuales por estudiante— son inalcanzables para buena parte de la población. Una familia con dos hijos en edad escolar podría llegar a destinar más de 600 dólares mensuales solo en colegiaturas.
Frente a esta realidad, muchas familias han optado por matricular a sus hijos en instituciones públicas. En el año 2026 el Gobierno Nacional ha destinado más de seis mil millones de dólares al sistema educativo público, con el propósito de garantizar que esos centros educativos estén a la altura de las expectativas y necesidades pedagógicas actuales. (O)
