Urbi et Orbi / Editorial

Editorial


   La pandemia ha asustado al mundo entero ante la emergencia sanitaria causada por el coronavirus, donde ha cobrado miles de muertes en diversos continentes. Ante esto, nuestro santo padre realizó la bendición mundial Urbi et Orbi, expresión en latín que significa ‘a la ciudad y al mundo’, en la Plaza de San Pedro, desolada.

   El Papa Francisco fue enfático en recalcar que el mundo necesita un descanso, donde el materialismo, la desunión familiar y la pérdida de valores, ha generado una sociedad vacía, sin la comunión de Dios, destacando el por qué tener miedo, cuando Cristo trae serenidad en la tormenta.

  Esto, en relación a la tormenta que estamos pasando por un virus que se ha extendido, donde su aparición, llega en tiempos difíciles, incluso por la recesión económica. Abrazar a Dios y encomendarse a él, es lo que el sumo pontífice expresó, ya que un escenario negativo, promueve un cambio radical en la fe.

  Dada la importancia de la misma, la humanidad debe dar un giro total; es decir, recuperar esa fe y no dudar de ella, ya que el camino de salvación, está basado en el arrepentimiento constante con nuestro creador, con la esperanza de fortalecernos en estos momentos con nuestra familia y saber pedir perdón. (O)

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