Corporación… / Andrea Manjarrez

Columnistas, Opinión

Muchos años atrás, leí un artículo que titulaba “versión Lupina de Caperucita Roja”, su texto causó mucho impacto en mí, pues era el inverso de una historieta normal contada en la infancia de la mayoría de personas, pero esta vez el antagonista se convertía en protagonista y viceversa. Las dos adaptaciones muestran bondad y malicia, cariño y crueldad pero de lados distintos; es increíble como las metáforas de la mano de la retórica te pueden brindar lecciones de vida, pues afirmo que alrededor de la existencia  ves como el bueno se convierte en malo, el malo en bueno, el villano en víctima, el afectado en poderoso, es cuento de todos los días y es la mejor manera de resumir o proyectar el campo laboral  puesto que es como un laberinto del cual sales victorioso pero después de sentir desesperación, desconcierto, desilusión, tristeza, desconsuelo, pero con ello no simplifico a la negatividad a todo lo que envuelve lo profesional pues tenemos alegrías, sonrisas, satisfacciones y sobre todo grandes experiencias, ya que lo adverso te brinda fortaleza y lo positivo te entrega entereza. En el mundo laboral tus ojos se abren hasta el punto de confundir la realidad con la ficción pues llegarás a conocer al hada madrina,  la gallina de los huevos de oro,  la comadreja y sobre todo al ogro del cuento, esto ocurre o se visualiza en el área privada puesto que todo el poder está centrado en una silla, en el campo público no difiere mucho pues el monopolio se mantiene ante la decisión estatal, definitivamente la vida se hizo para valientes, luchadores, humildes de corazón, conciencia  y sabiduría.    Los estudios, la formación, el esfuerzo de la mano de la experiencia, son factores que le entregan a un trabajador excelencia y sobretodo supervivencia dentro de una Corporación… (O)

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