Cambio acertado / Editorial

Editorial


   Complacencia existe en la ciudadanía ambateña por el cambio de semáforo de rojo a amarillo, por parte del burgomaestre ambateño, quien ha acatado las decisiones de otros alcaldes de otras ciudades para que Ambato, urbe emprendedora que, en términos productivos, necesita recuperar su economía.

  Si bien es cierto que, nos tocará vivir con la pandemia, en estos momentos, independientemente de las autoridades, el compromiso por velar la salud de cada persona será responsabilidad primordial de cada uno para sacar al país y, a la ciudad, adelante.

  Los sectores productivos, sean públicos o privados, deberán tomar los recaudos respectivos para volver a la “normalidad”, en cuanto se refiere al trabajo; es decir, siguiendo los protocolos correspondientes, en reducir su aforo de entrada de clientes y empleados.

   Por otra parte, existe una confusión en ciertos negocios, sobre todo, en restaurantes que, de igual manera, funcionan como bar – restaurantes; la duda está en cómo se diferencia a estos locales, algo que deberá ser tomado en cuenta por las autoridades, en cuanto a funciones administrativas, bajo qué condiciones funcionan, a través de sus facturas, permisos de funcionamiento, horarios entre otros.

  Los ambateños, hoy más que nunca, debemos aunar esfuerzos para poder reactivar la economía cumpliendo las restricciones del caso, dictaminados por el COE Nacional, en lo que se refiere al retorno laboral en semáforo amarillo, aplicando las normas de salud, dictaminadas con el debido distanciamiento social entre empleadores y empleados, con el ánimo de afrontar dos crisis: sanitaria y económica. (O)

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