Ecuador bajo la lupa por vertidos de crudo

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Un grupo de técnicos del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP),  reparan los oleoductos dañados por un deslave. Alrededor de 100.000 personas en la Amazonía de Ecuador se ven afectadas por vertidos de petróleo. (Foto EFE)

Quito, (EFE).- Alrededor de 100.000 personas en la Amazonía de Ecuador se ven afectadas por vertidos de petróleo en dos ríos, causados por la rotura de tuberías de tres oleoductos construidos en una región altamente sísmica y erosionada.

Los hechos se remontan a la primera semana de este mes, en plena crisis sanitaria por el COVID-19 en el país, que ha eclipsado esta otra emergencia medioambiental y humana que impide a las comunidades ribereñas el acceso al agua, a la pesca o cultivos, su principal sustento en momentos de restricciones y aislamiento por la pandemia.

Una coalición de ONG locales ha reclamado al Gobierno y a las petroleras involucradas (una de ellas estatal) responsabilidades sobre lo sucedido y censuran que se procedió tardíamente a realizar acciones para impedir un derrame que ha llegado a Perú, y que las labores de remediación son inciertas.

La rotura de tres tuberías del Sistema de Oleoductos Transecuatoriano (SOTE) y del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), se produjo por un deslizamiento de tierra y provocó derrames de crudo en el río Coca, que posteriormente alcanzó el Napo llegando hasta comunidades indígenas en el país vecino.

Las petroleras, que se han apresurado a tender vertientes alternativas y garantizar que el suministro de petróleo pese a los cortes, aseguran que se trató de un evento natural de «causa mayor» y que están inmersas en un proceso de reparación de afectaciones en el que intervienen empresas líderes internacionales.

Consultada por Efe, OCP aseguró que «cerró válvulas el 7 de abril al final de la noche» y que su vertido fue «por inercia, el remanente que quedó en la tubería», aunque no tienen aún un calculo exacto del número de barriles vertido. Aseguran asimismo, que han ofrecido agua y alimentos a la población.

Pero las explicaciones no convencen a los afectados.

«No tenemos unas cifras que nos sean convincentes. Al inicio hablaron de que se habrían derramado 4.000 barriles. Luego OCP reveló en el Parlamento que fueron 8.900 barriles», refiere a Efe Carlos Mazabanda, coordinador de Ecuador para Amazon Watch, organización que conforma la plataforma que monitorea el vertido.(I) 

 


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