Dulces elaborados en forma tradicional

Interculturalidad
Con protección están los dulces y a la vista a la clientela, siendo  los niños los primeros en acercarse a seleccionar sus preferidos. (Foto El Heraldo)

El horno de leña guarda los secretos de una buena receta de dulces cuya amplia variedad sigue gustando a quienes saborean estas delicias típicas y ancestrales.

Fernanda Romero, administradora de la ‘Dulcería Los Almendros’ del cantón Rocafuerte (Manabí), comenta que la propietaria de este negocio  es la señora Ondina Delgado,  quien, desde niña, aprendió a elaborar estas delicias de su familia, y con el pasar de los años se pondría su propio negocio y de manera independiente lo mantiene hace 22 años.

Los visitantes deben realizar una parada en este singular local, porque no pueden resistir el degustar los tradicionales alfajores, suspiros, galletas de almidón, huevos mollos, troliche, cocadas; así como, dulces de piña, guineo, camote; como también, galletas de coco.

Entre los dulces especiales están los alfajores de cacao y  maicena; así también, conitos rellenos de manjar, entre otros.

La materia prima para elaborar estos manjares es leche, harina, azúcar, almidón, frutas, canela, manteca, mantequilla y especias, que provienen de esta zona y varios otros sectores que traen los proveedores.

Existen turnos del personal desde las 08:00 hasta las 17:00 horas que se encargan de dar forma a la materia prima y transformarla en variedad de dulces. Diariamente se elaboran estas delicias.

Por la pandemia debieron reducir personal. De 40 se quedaron con 15 personas que corresponden únicamente a la familia. Durante tres meses tuvieron que cerrar el negocio y para reabrir se invirtió en elementos de bioseguridad. La atención al público es desde las 08:00 hasta las 20:00 horas ininterrumpidamente.

El objetivo de la dulcería es mantenerse, ya que ni la pandemia logrará que este producto pare de llegar a su distinguida clientela y a los turistas. La dulcería está en Facebook e Instagram para ampliar su cobertura, aseguró la administradora. 

La propietaria Ondina Delgado dice que hace 40 años elabora los dulces y de manera particular 22 años en su local propio. Considera que mantenerse en el negocio es importante ser constante y hacer las cosas con amor todos los días. 

Recuerda que luego de la pandemia, empezaron a elaborar nuevamente los dulces en pequeñas cantidades para que no sobre y, además, incursionaron en la línea de las tortas. 

“Mientras estuvimos en plena pandemia los dulces entregamos a domicilio y además empleamos las redes sociales para contactarnos con los clientes. Hay que ser creativos en tiempos difíciles”, añadió la propietaria. (I)

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