Deliciosamente curativa / Luis Alfredo Silva Zambrano

Columnistas, Opinión

La naranjilla, es la fruta que cura deliciosamente . Es originaria de las estribaciones de las cordilleras andinas; su fruta es verde y pequeña, pero cuando esta madura es de color amarillo. Su planta productora, pertenece a la familia solanácea.

Cuando enseñaba, practicamente, Geografía del Ecuador, en La Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación, de La Universidad Técnica de Ambato; visité, una plantación de naranjilla. La finca productora se encontraba. junto a la carretera que conduce, de la parroquia de Río Negro, del cantón Baños de Agua Santa, de la provincia de Tungurahua, al caserío denominado Colonia Azuay.

Para llegar a la finca, ascendimos desde la población de El Topo, caminando por una sinuosa vía, bajo un radiante sol, que causaba altas temperaturas. El señor propietario, al vernos cansados, gentilmente, nos brindó un refrescante, delicioso y saludable, jugo de naranjill. Así fue nuestra excursión a un extenso cultivo de naranjilla.

La naranjilla como remedio natural, mejora la visión, debido a que posee vitamina A. Su alto contenido de calcio, fortalece los huesos y evita la osteoporosis. Al tener fibra, ayuda a la digestión, evita el estreñimiento. También atrapa la grasa, combatiendo al colesterol malo. Ayuda al buen funcionamiento de los riñones. Quienes afirman, estas propiedades curativas, son investigadores y nutricionistas.

La naranjilla, también es necesaria, en la preparación de un rico seco de chivo, para darle un toque agrio y obtener un delicioso sabor; al igual, que cuando se prepara un gustoso y agradable seco de pollo.

En la reseta para hacer colada morada, entre varios ingredientes, estan las naranjillas, las que se licúan con las moras, para darle su apetitoso sabor. Para preparar, una espumilla de naranjilla, es indidpensable, junto a la claras de huevo, azúcar, agua, gelatina y vainilla.

La colada de avena con naranjilla, es una bebida favorable al crecimiento de los niños, evita la anemia y mejora la visión. Los ancestrales helados de naranjilla y los ricos jugos, son halagos al paladar.

La bebida, que se prepara con aguardiente de caña, canela, jugo de naranjilla, hojas de naranja y azúcar; se toma, en las frias noches de bohemia, para dar calor y alegría al ambiente. (O)

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