Cuando la planificación se desborda / John Tello Jara

Columnistas, Opinión


Con frecuencia consideramos ciertos indicadores que pueden modificar la proyección de la economía de una nación y por ende de las empresas, por ejemplo, un aumento en la importación de cierto producto, la falta de talento humano especializado en niveles tecnológicos productivos, maquinaria con requerimientos de determinada sociedad, etc.

Indudablemente también se prevé fenómenos naturales como una erupción volcánica, talvez un tsunami o algo desconocido; nunca pensamos que un virus como el que estamos pasando en Ambato, en el país y en el mundo entero se iba a presentar con desproporción para desvanecer por completo las proyecciones económicas.

La salud de los siete mil quinientos millones de habitantes del mundo estamos a la expensa de que el CORONAVIRUS termine, de que los científicos encuentren la medicina adecuada para poder continuar con nuestras actividades cotidianas, esperamos que nuestras oraciones tengan la acogida del creador.

La faz de nuestra provincia ha cambiado por completo, ya no vemos circular a tantos buses por las calles de nuestras ciudades, no podemos concentrarnos en la iglesia para expresar nuestra fe, no tenemos partidos de fútbol, ni reuniones familiares, los estudios en los centros educativos han pasado a segundo plano y luchamos por evitar el contagio, acatamos en algunos casos las disposiciones que nos dan los organismos de control   (de salud, seccionales, etc) y en otras nos hacemos “los de oídos sordos”.

Que pasó con nuestros créditos, con la materia prima que estaba lista para la producción, con las ventas programadas, con nuestros clientes que requerían de productos; y los colaboradores o trabajadores de la empresa? Aquellos que viven con el pago quincenal o mensual y prácticamente están al día en su trajinar.

El problema pasará, así como ha pasado un sin número de fenómenos naturales; REGRESAREMOS y, lo haremos con mayor fuerza, con coraje, con la predisposición del valor que tiene nuestra familia, nuestros amigos, nuestro trabajo; pero sin lugar a duda que nuestra vida ya no será la misma de siempre, ya que aprenderemos de este fenómeno y la valoraremos mucho. (O)

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