Contradicciones/ Mauricio Calle Naranjo

Columnistas, Opinión

Se ha convertido en una costumbre culpar a los políticos de todos los males que padece el Ecuador, no obstante, los gobernantes fueron elegidos a conciencia o ingenuidad por cada ciudadano, quienes luego de no ver resultados conforme a sus intereses, empiezan a criticar  destructivamente sin reconocer que los ilustres representantes de la nación son el fruto de una sociedad con problemas, de una sociedad enferma, que primero necesita curarse internamente a fin de consolidar valores morales y éticos en la colectividad.

Es momento de reflexionar, realizar una introspección ygenerar un cambio personal con el objetivo de convertirse en un ciudadano que aporte al cambio del país, ser una persona que suma más no que reste, ser alguien que agrega valor más no vegetar como un exclusivo consumidor de recursos del Estado. Es urgente repudiar donde el vivísimo y aprovechado se sirve de los demás, un país donde el mentiroso, chulquero y rufián tiene un buen porvenir mientras que el que tiene méritos para progresar lo envidian y rechazan al puro estilo del síndrome de Procusto.

Exigen celeridad en la función pública, cuando al mismo tiempo llevan doble contabilidad y evaden impuestos, condenan la corrupción en la política cuando ni siquiera son responsables con sus hijos y padres. En fin, la lista es larga y tardaría en enumerar todas las contradicciones que se cometen a diario.  Actualmente resulta trillado analizar las razones del retraso de Ecuador; por eso llegó la hora de actuar y desde cualquier lugar de la patria donde las manos labren la tierra, se pueda generar cambios positivos. No debemos permitir que el pesimismo y los corruptos entierren los sueños de convertirnos en un país desarrollado, en un Ecuador prometedor donde todos los días tengamos comida en la mesa y un porvenir para lasnuevas generaciones.

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