Conservación de páramos y turismo en Pucará Grande

La cascada constituye excelente alternativa para el desarrollo de actividades de turismo de naturaleza y aventura, siempre bajo criterios de conservación ambiental y manejo responsable de los espacios naturales. (Foto GP)
La comunidad Pucará Grande, ubicada en la parroquia Pilahuín, en las zonas altas de Tungurahua, conserva alrededor de 1.050 hectáreas de páramo a las faldas del volcán Carihuairazo. El ecosistema aporta a la regulación hídrica y al abastecimiento de agua para aproximadamente 700 familias de la comuna.
Extensas áreas de pajonales, humedales, vertientes y bosques de yagual (Polylepis) forman parte de este territorio, considerado estratégico para la protección de las fuentes hídricas y la conservación de la biodiversidad altoandina.
El Gobierno Provincial de Tungurahua, mediante los Planes de Manejo de Páramos, impulsa acciones destinadas a conservar estos ecosistemas, promover alternativas productivas sostenibles y generar oportunidades de desarrollo para las comunidades que habitan y protegen estos territorios.
A este patrimonio ambiental se suma el potencial turístico de Pucará Grande, donde destaca la Cascada Kintuku, ubicada en el entorno natural de montaña, entre vegetación nativa, formaciones rocosas y fuentes de agua.
El recorrido hacia la cascada se realiza por senderos próximos a las riberas del río y permite apreciar paisajes altoandinos, aves y diversas especies propias del ecosistema. El nombre Kintuku proviene del kichwa y hace referencia al valle de los wicundos, plantas características de los páramos.
La cascada representa alternativa para desarrollar turismo de naturaleza y aventura, siempre bajo criterios de conservación y manejo responsable, de manera que el aprovechamiento turístico contribuya a valorar y proteger los recursos naturales de Pucará Grande. (I)
