Conexiones clandestinas dificultan el control del agua y alcantarillado

Ciudad

La Emapa busca fortalecer el control sobre el agua no contabilizada, que actualmente representa alrededor del 30% del volumen gestionado por la empresa. El indicador no corresponde únicamente a desperdicios, sino también a factores técnicos y consumos que no pueden ser registrados comercialmente, dijo el gerente Francisco Cañadas.

En el caso del agua potable, las inspecciones pueden apoyarse en herramientas de georreferenciación para localizar los puntos denunciados.

En alcantarillado, la identificación resulta más compleja. Por ello, la entidad prevé incorporar una cámara de inspección que permitirá ingresar al sistema sanitario para detectar derivaciones o conexiones no autorizadas. El equipo estaría disponible a finales de octubre, cuando se realizarían las primeras pruebas.

Uno de los sectores donde se han identificado conexiones clandestinas de alcantarillado corresponde al colector de la avenida Luis Aníbal Granja. Dijo que las industrias deben cumplir parámetros establecidos en la normativa ambiental antes de obtener autorización para descargar sus aguas al sistema sanitario. Cuando no cumplen estos requisitos, la conexión no es autorizada.

El impacto también depende del tipo de descarga. Mientras las aguas residuales domésticas generan un efecto menor, los vertidos industriales, como los provenientes de lavadoras de jeans o curtiembres, pueden incrementar los costos de operación y mantenimiento de las plantas de tratamiento.

En agua potable se han detectado conexiones irregulares en sectores como La Vicentina, donde se identificaron establecimientos, y en zonas del norte como El Pisque y Atahualpa. La empresa continuará con las inspecciones para reducir estas pérdidas y mejorar el control del recurso. (I)

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