Compraron de todo con tarjeta ajena

Policiales, Seguridad

Una serie de consumos realizados con una tarjeta de crédito que habría sido sustraída terminó la tarde del domingo 30 de agosto con la retención de un vehículo y la identificación de tres personas, durante un procedimiento policial desarrollado en el sector de la Panamericana E-35, Paso Lateral, a unos 500 metros del ingreso a Yacupamba.

El caso se inició luego que un ciudadano reportara que, aproximadamente a la 01:00 del 29 de agosto, habría sido víctima del hurto de su tarjeta de crédito por parte de personas no identificadas.

Horas después comenzaron a llegar notificaciones a su teléfono celular alertándolo sobre diferentes transacciones realizadas con la tarjeta.

La primera alerta se registró a las 02:16, correspondiente al Hotel Miraflores, por un consumo de 255 dólares. Posteriormente, durante el mismo día, se reportaron nuevas compras: a las 10:30, un consumo de 42,45 dólares en KFC; tres minutos después, otro de 28,50 dólares.

La situación se volvió aún más preocupante cuando aparecieron dos transacciones de elevado valor en otro establecimiento de tecnología. A las 16:56 se registró un pago de 1.550 dólares, mientras que a las 17:59 apareció otra transacción por 2.231 dólares.

En total, las operaciones reportadas alcanzaban aproximadamente 4.106,95 dólares.

Ante esta situación, el propietario habría realizado un seguimiento para intentar ubicar a quienes estarían utilizando su tarjeta. La búsqueda lo llevó hasta el sector del Mercado Mayorista, desde donde se habría iniciado una persecución.

Finalmente, con la colaboración de Agentes Civiles de Tránsito, los uniformados lograron detener la marcha de un vehículo a la altura del Paso Lateral, en la vía hacia Las Viñas.

En el automotor se encontraban tres ciudadanos: el conductor, identificado como Esteban G., y sus acompañantes Adrián G., de 21 años, y Alberto A., de 35 años.

Durante el procedimiento, según consta en el reporte policial, el conductor habría manifestado que efectivamente se realizaron las transacciones anteriormente detalladas y señaló que se contactaría con sus familiares para solucionar el inconveniente y devolver el dinero.

Sin embargo, el desenlace del caso tomó otro rumbo. El afectado manifestó posteriormente que había recibido el dinero mediante una transferencia y decidió no presentar una denuncia, señalando que ambas partes habían solucionado el inconveniente.

El hecho fue registrado inicialmente como un presunto delito contra la propiedad privada, relacionado con el hurto de una tarjeta de crédito. No obstante, al no existir denuncia por parte del afectado y tras el acuerdo alcanzado entre las partes, el procedimiento no derivó en una denuncia formal, según el reporte policial. (I)

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