Bacterias y tecnología permiten purificar las aguas residuales

En la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Ambato, se aplica procedimientos físicos, biológicos y de desinfección, antes de descargarla al río Ambato. Consuelo Ramos, responsable de la planta, explicó las etapas que permiten retirar residuos sólidos, arenas, grasas y materia orgánica.
El proceso comienza en el pozo de gruesos, donde se retienen objetos grandes que llegan por los colectores Emisario, Terremoto y Pisocucho. Posteriormente, el agua pasa por tamices que separan basura, restos de alimentos, cáscaras, pelos y otros materiales. En los desarenadores y desengrasadores se separan las arenas y grasas, mientras se controlan parámetros como el pH y la temperatura.
Ramos destacó que el reactor biológico constituye el corazón de la planta, en donde se utiliza bacterias presentes en el agua residual para degradar la materia orgánica y reducir contaminantes. Luego, el líquido pasa por otras etapas, incluida la desinfección con cloro gas. Según la responsable, el agua tratada cumple los parámetros de la tabla 9 de la normativa ambiental aplicable y se descarga al río Ambato.
La infraestructura también dispone de un sistema de desodorización con torres de lavado que absorben y neutralizan olores en las áreas de tratamiento.
Otro componente es el aprovechamiento de los lodos. Mediante digestión anaerobia se genera metano, utilizado como combustible para calentar agua en las calderas. Los lodos se deshidratan hasta alcanzar aproximadamente un 25 % de sequedad y son sometidos a controles periódicos para evaluar su calidad. Su uso agrícola requiere autorización ambiental y el cumplimiento de las condiciones establecidas.
La responsable señaló que estos procedimientos contribuyen a purificar las aguas residuales, reducir la contaminación del río y recuperar suelos mediante el posible aprovechamiento de los lodos tratados. (I)
