Adiós médicos cubanos / Mario Fernando Barona

Columnistas, Opinión



Hay no pocas versiones y testimonios tanto de médicos y pacientes ecuatorianos que en su momento conocieron de cerca los entretelones del trabajo de los médicos cubanos que llegaron al Ecuador desde el 2009 y se instalaron en el país hasta el mes pasado (diez años) como parte de convenios bilaterales entre Cuba y el Ecuador.

Los galenos extranjeros coparon en principio las áreas más alejadas y pobres del Ecuador en apoyo a la “Misión Manuela Espejo”, programa insigne del entonces vicepresidente Lenín Moreno; después, esta “cooperación científica” cedida por Cuba fue centrándose en casas de salud más urbanas.

Lo que ha llegado a mis oídos respecto a lo que nuestros coterráneos han dicho de aquellos es alarmante. Va desde una elemental falta de calidez y respeto en la atención al paciente, hasta evidentes y gravísimas muestras de falta de probidad académica y científica a la hora de tratar diferentes casos médicos. Cuentan, por ejemplo, que había médicos cubanos que cuando entraba el paciente a consulta ni siquiera alzaban la mirada para saludar, y mientras lo “atendían” atendían también su celular a la vez que mascaban chicle. Otros, mucho más graves, señalan que “especialistas” como los oftalmólogos, jamás habían llevado a cabo una intervención quirúrgica de mediana complejidad porque nunca antes habían visto equipos con una tecnología moderadamente avanzada como la nuestra.

Si a todo esto le sumamos otros detalles de vergüenza, concluiremos sin duda que el tan cacareado convenio médico con Cuba en la época del Socialismo del Siglo XXI, fue un completo desastre.

De los más de tres mil dólares que ganaba un médico cubano, se presume que sólo recibía un mil, y que el resto iba directo a la isla. A esto es lo que los comunistas llaman precarización laboral, si no me equivoco. El expresidente Rafael Correa que tanto se llenaba la boca de hacer respetar nuestra soberanía, permitió que ingresen al país más de mil médicos cubanos (sólo del 2014 al 2017) en detrimento de los nuestros a los que dejó en la desocupación y el abandono; y durante ese mismo periodo de tiempo, salieron del país hacia Cuba más de cincuenta millones de dólares como parte de estos convenios.

Ventajosamente, el actual gobierno decidió que ya no va más. Esperemos que esos dineros que se destinaban a pagarle a Cuba por galenos de dudosa probidad, se los invierta en educación de calidad y posgrados de alto nivel para los nuestros. (O)

mariofernandobarona@gmail.com

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