Actividad económica con especialidades productivas

La revisión a detalle del sector empresarial de Tungurahua revela información a ser considerada por el sector de la academia. La Fundación Ninari y la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) abrieron el espacio de conexión con empresarios para girar la mirada a la innovación, transferencia de conocimiento y abrir nuevas posibilidades de colaboración.
A decir de la directora ejecutiva de Fundación Ninari, Ruth Bolaños, “el dato clave para el debate tiene relación con la base empresarial que crece al 0.6 por ciento, el empleo al 0.8 por ciento y la masa salarial al 3.0 por ciento. Esto sugiere que el reto no es únicamente abrir negocios: es elevar productividad, formalización, valor agregado y capacidad de crecimiento”; es decir, la radiografía empresarial revela más empleo, mayor masa salarial y fuerte crecimiento tributario.
Otro frente de análisis de Tungurahua tiene relación con la vocación del sistema productivo. Cuero, calzado y moda (fabricación, insumos, marroquinería, diseño y comercialización) se destaca por el 70 por ciento a nivel nacional; Ambato y Pelileo se destacan en textil y confección (tejidos, denim, confección, diseño, moda y distribución). Metalmecánica y carrocerías está con el 70 por ciento en el mercado nacional.
Agro y agroindustria evidencia la realización de 22 ferias agroproductivas en el 2025; Comercio y Logística acoge a 1.800 comerciantes en el Ferroviario; mientras que madera y artesanía registra 22 ramas artesanales productivas. Turismo y gastronomía evidencia 280 atractivos turísticos; mientras que, Innovación y servicios tiene vocación emergente de transformación.
Los empresarios que acudieron a la reunión tuvieron la oportunidad de conocer la inteligencia empresarial, articulación de actores, laboratorios de innovación y fortalecimiento de cadenas de valor por parte de Carlos Villacreses.
Dijo que, existe la oportunidad de activar ecosistemas empresariales desde ciudades intermedias. Las empresas necesitan crecer con datos, alianzas, innovación y acceso real a mercado; por lo tanto, el momentos es ahora, ya que las empresas requieren inteligencia, innovación aplicada y cadenas de valor más competitivas.
Considera que el problema es la falta de conexión entre la información, los actores y las oportunidades; es así, que las empresas, universidades y mercado deben ingresar en la plataforma organizada.
“Las empresas no necesitan más ideas; necesitan convertir retos reales en soluciones técnicas y comerciales que puedan probar, implementar y escalar”, señala Carlos Villacreses.
Tomando en consideración la realidad empresarial y la problemática surgen propuestas desde la organización y la academia para integrar inteligencia territorial, innovación aplicada y cadenas de valor en crecimiento; ya que el reto es “transformar información dispersa en oportunidades concretas de innovación, mercado y crecimiento”. (I)
