A la retaguardia en educación

De acuerdo con los resultados presentados en septiembre sobre la evaluación PISA 2025 aplicados por la Organización y Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) en 91 países a 760.000 estudiantes y en Ecuador a 9.128 alumnos de 15 años en 266 instituciones educativas de todo el país, 51% de ellas de tipo fiscal, nos pone en una posición incomoda en el performance de nuestros alumnos a nivel mundial y regional. En Ciencias obtuvieron 393 puntos, el promedio OCDE fue 482, en lectura 385 puntos, el promedio mundial fue de 461 puntos y en matemática tan solo 366 puntos con un promedio mundial de 463, lo que les ubica en lugares secundarios por decirlo delicada y diplomáticamente, el análisis PISA indica que 8 de cada 10 alumnos en Ecuador se encuentran bajo el nivel 2 catalogado como bajo el umbral básico de competencias.
En el país cursan la educación inicial, básica y bachillerato 4’106.819 alumnos, 75% en entidades públicas, 18% particular, 6% fiscomisional y 1% municipal, es decir 3’080.000 son alumnos de educación pública, por aquello es urgente que, en lugar de justificar esos alarmantes resultados, se implante política publica para mejorar rumbo a las próximas pruebas PISA 2029 porque a más de esos pésimos resultados, también internamente la deserción escolar anual es de 72.000 alumnos por factores socioeconómicos, de migración o movilidad y quienes mantiene sus estudios en promedio obtiene una escolaridad de 10,3 años de estudio es decir llegan hasta educación básica.
Por otro lado, la asignación de recursos económicos en el Presupuesto General del Estado 2026 para la educación de los 3’080.000 alumnos fiscales, da como resultado un estipendio por estudiante de 1.996,39 USD al año aún bajo, asignación presupuestaria aduciendo que ejecuten el 100% de ella, así representaría el 4.41% del PIB, cifra inferior a países que se encuentran en las evaluaciones PISA en los primeros lugares, por ejemplo Uruguay asigna el 4,9% del PIB para educación, Chile el 5,9%, Costa Rica 5,9%, México 4,6%, Panamá 7% y Colombia 5%, todos con porcentajes superiores a la asignación al Ministerio de Educación en el Presupuesto General del Estado 4,4% en proforma y 3,8% como presupuesto codificado.
Los países del sudeste asiático que hace 50 años estaban subdesarrollados o en vías de desarrollo, decidieron apostarle a la educación con más presupuesto, ahora son naciones de primer mundo, definitivamente la educación cambia las naciones. La responsabilidad también es de los padres de familia por el facilismo en que se han puesto para la educación de sus hijos, por la tecnología y pantallas que les otorgan por comodidad, también las redes sociales están matando la educación real, finalmente las leyes y regulaciones que han convertido a los docentes en personal altamente administrativo llenando formularios, evidencias, tramites y muy poco de docencia. (O)
