Ecuador será sede de la Conferencia sobre Biodiversidad

Ecuador fue elegido como sede de la 18.ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas (COP18), que se celebrará en 2028. La decisión se adoptó el 30 de octubre, mediante la votación de las delegaciones participantes en la COP17, desarrollada en Ereván, Armenia.
La designación representa hito para el país y su agenda internacional. El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Energía, asumirá el desafío de recibir a delegaciones de más de 190 países en uno de los principales encuentros mundiales dedicados a la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y el reparto equitativo de los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos.
Los espacios derivan en la toma de decisiones que buscan la solución de problemas críticos del planeta con el fin de mitigar y revertir la pérdida del patrimonio natural, con visión de alcance integral de metas para el 2030.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, destacó que este espacio es considerado como el más importante en materia de biodiversidad, que además, acapara la atención política mundial por las resoluciones que se adoptan en cada jornada. “Ecuador será protagonista de uno de los encuentros ambientales más importantes del mundo. En 2028, nuestro país será sede de la COP18, Recibiremos a delegaciones de todo el mundo para participar en uno de los encuentros internacionales más importantes para la protección de la biodiversidad”, puntualizó.
A diferencia de la Conferencia o COP de Cambio Climático que se desarrolla cada año, la de biodiversidad se ejecuta de manera bianual. En cada una de estas Conferencias se busca tomar medidas determinantes. Por ejemplo, en la COP17 que se desarrolla en Ereván – Armenia, se adoptan determinaciones importantes sobre el cierre de brechas de financiamiento para movilizar 200 000 millones de dólares anuales, consolidar la activación del Fondo de Cali y reformar incentivos perjudiciales para la naturaleza. Además, se revisaron los avances de las metas de cada nación para cumplir con «30 para 30» (conservar el 30 % de la tierra y los océanos). (I)
