Riesgo en automedicación para perder peso 

Ciudad

El uso de medicamentos para bajar de peso sin supervisión médica genera preocupación entre especialistas, quienes advierten sobre los riesgos de recurrir a estos fármacos como una solución rápida para adelgazar. 

Pancreatitis, alteraciones gastrointestinales, problemas cardíacos y otras complicaciones figuran entre los posibles efectos adversos que requieren atención y seguimiento profesional.

La alerta fue expuesta por el doctor Daniel Simancas Racines, médico epidemiólogo, vicerrector de Investigación y decano de Salud de la Universidad Indoamérica, y la doctora Gabriela Maliza, médica institucional del Gobierno Provincial de Tungurahua. Ambos coincidieron en que estos medicamentos deben utilizarse bajo prescripción y vigilancia médica, luego de evaluar las condiciones de salud de cada paciente.

El doctor Daniel Simancas explicó que algunos de los medicamentos que han ganado popularidad pertenecen al grupo de fármacos que actúan sobre el GLP-1, una hormona relacionada con la regulación del apetito y el vaciamiento gástrico. Estos ayudan a aumentar la sensación de saciedad, pero no representan una cura definitiva para la obesidad y pueden favorecer la recuperación del peso tras suspender el tratamiento.

El especialista señaló que entre las posibles complicaciones se encuentran la pancreatitis, la parálisis intestinal y determinados problemas neurológicos y visuales. Por ello, insistió en que su administración debe responder a una evaluación individualizada, en la que se analicen los beneficios esperados frente a los riesgos, especialmente en pacientes con obesidad grave y enfermedades asociadas.

Simancas también cuestionó la comercialización y prescripción indiscriminadas de estos productos, en particular cuando se adquieren por internet o se utilizan por recomendación de personas sin formación sanitaria. A su criterio, es necesario fortalecer los controles, la trazabilidad y la vigilancia de las autoridades de salud para evitar el uso sin indicación médica.

Por su parte, la doctora Gabriela Maliza recordó que los medicamentos para adelgazar están destinados a determinados pacientes que requieren tratamiento médico por obesidad u otras condiciones metabólicas, y no deben considerarse una alternativa exclusivamente estética. 

Entre los efectos adversos que pueden presentarse, dependiendo del fármaco y de las condiciones individuales, mencionó palpitaciones, alteraciones de la presión arterial, arritmias, molestias gastrointestinales, náuseas, vómitos y diarrea. También advirtió sobre posibles complicaciones renales, especialmente cuando existen factores de riesgo o deshidratación.

Maliza indicó que la decisión de utilizar estos tratamientos debe considerar el índice de masa corporal (IMC), los antecedentes clínicos y la presencia de enfermedades como diabetes o hipertensión. Aunque un IMC de 30 o más constituye uno de los criterios utilizados para identificar la obesidad, la indicación farmacológica requiere una valoración integral y no depende únicamente de esa cifra.

La especialista enfatizó que los medicamentos no sustituyen una alimentación equilibrada ni la actividad física. El tratamiento debe acompañarse de cambios sostenibles en los hábitos cotidianos y controles periódicos para evaluar la respuesta del organismo y detectar posibles efectos secundarios.

El doctor Simancas recomendó un abordaje multidisciplinario que incluya ejercicio adaptado a las capacidades de cada persona, atención psicológica, asesoramiento nutricional y valoración médica de posibles alteraciones hormonales o problemas del sueño. Además, advirtió que las fluctuaciones reiteradas de peso pueden dificultar el mantenimiento de resultados a largo plazo.

En cuanto a la alimentación, la  doctora Maliza aconsejó priorizar alimentos nutritivos, proteínas, frutas, vegetales y porciones adecuadas de carbohidratos, además de reducir el consumo de bebidas azucaradas. También recomendó mantener una hidratación apropiada y organizar las comidas de acuerdo con las necesidades individuales, preferentemente con orientación de un profesional en nutrición.

Para las personas mayores de 40 años, recordó que los cambios asociados con la edad pueden modificar la composición corporal y dificultar la pérdida de peso, por lo que resulta importante adaptar el ejercicio y la alimentación a las condiciones de cada paciente. La actividad física debe realizarse de manera progresiva y segura, considerando el estado de salud y evitando la exposición excesiva al sol.

Los especialistas concluyeron que la obesidad requiere atención médica y un tratamiento integral, no soluciones promovidas por influencers ni productos adquiridos sin garantías. Antes de iniciar cualquier medicamento para adelgazar, recomendaron consultar con un profesional de salud, verificar su procedencia y evaluar los beneficios y riesgos de acuerdo con cada caso. (I)

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