Los bonos que sacuden el mundo

En las economías más endeudadas del mundo se produjo un sacudón financiero por la venta masiva de bonos en el mercado secundario, esto es, la venta de unos inversores a otros, atemorizados por las mayores necesidades de endeudamiento público de los gobiernos para enfrentar las actuales guerras y financiar a los desfinanciados sistemas de pensiones jubilares, así como por el inminente aumento inflacionario. Con esas ventas masivas cayó el precio del bono, pero aumentó el rendimiento reconocido por el emisor, en otras palabras, el gobierno. El incremento del rendimiento presionó al alza las tasas de interés, de tal modo que se encarecieron los préstamos hipotecarios y otros.
La deuda pública en Estados Unidos corresponde a más del 120% del PIB. De los 40 billones de dólares de deuda, al menos 32 billones están en los portafolios del público, mientras 8 billones son deudas entre instituciones gubernamentales. Los chinos están entre los mayores acreedores extranjeros de Estados Unidos. 652 mil millones corresponden a inversionistas de ese país. A medida que aumenta el impacto de la deuda pública, los estados y los gobiernos se ven obligados a mejorar el rendimiento de los bonos. A pesar del masivo endeudamiento estadounidense, las tasas de interés y, consecuentemente, los rendimientos han permanecido represados, desde el 2006. El reciente repunte de las tasas de interés y de los rendimientos de los bonos, ha sido saludado por aquellos que sostienen que los precios del mercado financiero deben ser realistas, más allá del aumento del costo del dinero para préstamos.
No sólo en Estados Unidos se ha sentido el remezón sino en Japón, donde los movimientos de ventas masivas fueron intensos, e, inclusive, en Francia y el Reino Unido. Por lo pronto, los préstamos para comprar casas y vehículos se encarecerán. Además, en las bolsas de valores habrá movimientos inesperados en el valor de las acciones por cuanto los inversores podrían vender sus acciones para invertir en bonos, con rendimientos más altos, u optar por depósitos bancarios aprovechando el alza de las tasas de interés.
Si bien Ecuador está lejos de esos países, no está al margen del oleaje financiero. Tiene deudas con acreedores internacionales. Adquiere productos financieros del exterior. En todo caso, tiene una lección a su alcance. La voracidad por el gasto público es la principal causa del sacudón financiero reciente, especialmente en Estados Unidos y Japón. (O)
