Mochila de emergencia, vital ante eventualidades

Ante el contexto de constantes movimientos telúricos en la región, la preparación en el hogar resulta fundamental para salvaguardar la vida. En este sentido, contar con una mochila de emergencia adaptada al plan familiar se consolida como una herramienta indispensable de supervivencia rápida.
Miguel Cárdenas, coordinador de Gestión de Riesgos de la Cruz Roja de Tungurahua, enfatizó que disponer de este implemento no debe responder solo a coyunturas de crisis, sino convertirse en una costumbre habitual de prevención ante cualquier eventualidad adversa que impacte al hogar.
El objetivo principal de esta maleta es mantener a los ciudadanos a salvo, protegidos y con insumos indispensables para el bienestar básico durante un periodo corto. Entre las provisiones esenciales destacan una linterna, velas, fósforos, agua potable, un radio a pilas con baterías de repuesto y un silbato.
Respecto al sustento, se recomienda incluir alimentos no perecederos de alto valor calórico como barras de cereales y chocolates. A ello se suman elementos de protección personal como ropa de abrigo, mantas térmicas livianas, alcohol en gel y fundas plásticas para recolección o almacenamiento.
Un pilar fundamental de este kit es el botiquín de primeros auxilios. Este debe contener gasas, vendas y desinfectantes, además de la medicación de uso diario requerida para tres a cinco días por familiares con enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes.
Asimismo, la mochila debe guardar copias de documentos personales, pólizas de seguro y duplicados de llaves de la vivienda, rejas y vehículos. Esta medida contempla los escenarios de caos posterior al evento, facilitando los trámites y la movilidad.
En cuanto a su ubicación estratégica, la Cruz Roja aconseja colocar el equipaje cerca de la salida principal de la vivienda. De este modo, se facilita su agarre rápido al evacuar o su recuperación posterior, evitando colocarla en dormitorios lejanos a la ruta de escape.
Finalmente, las autoridades recuerdan que ante un movimiento telúrico la prioridad es resguardarse en un lugar seguro durante el sacudón inicial, para posteriormente evacuar el inmueble portando la maleta de auxilio. (I)
