Me conviene construir en el terreno de mis suegros? 

Columnistas, Opinión

Es que el amor muchas veces no nos permite razonar sobre los problemas legales que podemos tener al paso del tiempo, tan solo pensamos que la pasión por el cónyuge y la brillante relación que tenemos son nuestros padres políticos será bendecida a través del tiempo por una fuerza sobrenatural.

Sin embargo, la práctica es diferente, en calidad de asesor inmobiliario tengo la oportunidad de ver los problemas que genera la compra-venta de terrenos en acciones o derechos, la compra sin que uno de los hijos se encuentre de acuerdo, la presencia de canales de agua, cables de alta tensión, pasos del oleoducto al interior de los bienes, etc.

Pensé haberlo visto  todo sin embargo me encontré con Pedro en días anteriores, quien me dijo que había realizado la construcción de su vivienda en el tercer piso de la casa de sus suegros (la ordenanza si le permitía y existía una estructura en columnas adecuada para hacerlo).

El departamento quedó muy bonito, pero debido a la confianza con sus suegros, postergaron la realización de la declaración de propiedad horizontal, documento que les daría en escritura dicho departamento a Pedro y su esposa, total como los dos hijos restantes, tenían su propia casa en Quito, consideraron que no tendrían problema alguno en la fase legal.

Luego de un par de años, cuando los suegros fallecieron y, después de despedirlo en el camposanto, llegaron los problemas ya que legalmente la casa, incluido el departamento que Pedro construyó, pertenecía a sus tres hijos, los cuales deberían repartirse de manera igualitaria, en la misma cantidad para todos.

De nada sirvieron las facturas del cemento, ladrillos, hierro, contrato con el arquitecto, los permisos de construcción a nombre del suegro (como propietario), todo se volvió un caos y de mantener una relación estable con sus hermanos y cuñados, el trato cambió bruscamente, hasta el punto de llegar a “cortarse” el saludo.

La casa se vendió y esos ingresos fueron repartidos en partes iguales para sus tres hijos (apoyados por sus cónyuges en el caso de los hermanos varones), el sin sabor de Pedro nos deja un mensaje claro; NO CONSTRUYAS EN TERRENO AJENO A MENOS QUE HAYAS REGULADO EL MARCO LEGAL.

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