Caso Villavicencio / Editorial
La Fiscalía General del Estado ha iniciado la instrucción fiscal en el caso del magnicidio del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, en un intento por encontrar a los autores mediatos o intelectuales del crimen que sacudió al país.
Para la opinión pública es grave conocer que los acusados como autores intelectuales serían políticos que, en su momento, fueron electos por el pueblo como asambleístas y que además ejercieron altas dignidades en el gobierno del extinto movimiento Alianza País.
Los mencionados por la Fiscalía como planificadores del crimen serían un ex ministro del Interior y asambleísta como personaje estratégico y proveedor de capacidades institucionales para vulnerar la seguridad del candidato, junto a un empresario identificado como mentalizador y agente determinador del magnicidio, así como otro ex asambleísta que habría fungido de nexo entre la estructura política y la esfera criminal, específicamente del grupo de delincuencia organizada denominada Los Lobos.
De confirmarse estas imputaciones, el país estaría frente a una de las evidencias más contundentes de la penetración del crimen organizado en la política ecuatoriana.
En un momento en que el país enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes, este proceso representa una oportunidad para demostrar que ninguna persona, por influyente que haya sido, está por encima de la ley. (O)
