Costa de Marfil, mas allá de un equipo de fútbol

Don Jacinto Toalombo Yuccha se identifica como “Primogénito de los Tomabela” y es quien hace la presentación del libro que esperamos llegue, sobre todo, a los lectores indígenas, una vez que se ha esperado cosa de un año para que el libro salga a la luz de la crítica y a la opinión pública. Dice don Jacinto:
“La crónica histórica de los Tomabela da cuenta de su ancestralidad y procesos de sometimiento y dominio sufrido en las épocas del incario, la invasión y colonización española, etapas de esclavitud a través de los encomenderos, cacicazgos y posterior dominio con la presencia de latifundios y haciendas.
La presente obra es la compilación de la historia dolorosa y cruel por las que transcurrieron nuestros ancestros (siglos XIV-XXI) y convoca a reconocer la identidad, su historia y su proyección de los Tomabela. Especial agradecimiento al Doctor Pedro Reino Cronista vitalicio de Ambato por su invalorable aporte a la cultura nacional y en especial al Pueblo Tomabela.
iUn pueblo con identidad y raíces ancestrales perdurara en la historia!
A partir del dominio del imperio Inca, la población Tomabela tomó como idioma el Kichwa y se extingue su idioma ancestral quedando vestigios de términos idiomáticos que podría atribuir a la cultura Panzaleo.
La denominación Tomabela, pudo dar crédito a una variedad más rústica de paja que abundaba en los valles altos de Santa Rosa y parte del cantón Tisaleo (anejo de Chilco), vegetal extinguido hace pocas décadas.
En el siglo XVII (año 1692), Pedro Pilamunga cacique de los Apahaloes (Pataló) Mateo Cando Pilamunga datan como caciques principales administraban la población de Tomabela y Pilahuín.
Las investigaciones bibliográficas históricas, las motivadas asambleas comunitarias durante los años 2002 y 2003, en las que se analizan su origen ancestral, su raigambre milenaria, la vigencia de su identidad originaria, su cosmovisión, costumbres y tradiciones, conocimientos y saberes ancestrales como legado cultural de sus ancestros; y, acogiéndose en los Artículos 1, 83, 84 y 85 de la Constitución de la Republica del Ecuador, las comunidades de las parroquias Santa Rosa y Pilahuín, mediante actas declaran la reconstitución del Pueblo Tomabela de la Nacionalidad Kichwa y en el año 2004 el Estado ecuatoriano reconoce legalmente en la categoría de Pueblo.
Las poblaciones Tomabela habitaban y coexisten actualmente en sus jurisdicciones territoriales regionales comprendidas desde la zona sur occidental del cantón Ambato, en la provincia de Tungurahua, Simiatug y territorio del subtrópico de la provincia de Bolívar, reúne y reafirma la toponimia y existencia ancestral y originaria de Pueblo milenario y su legado narrativo para las generaciones actuales y venideras. ”
Una de las singularidades que contiene el presente libro es el enfoque a la desintegración étnico-territorial que se operó sobre este extenso pueblo que llegaba hasta Simiatug y las Salinas en la actual provincia de Bolívar. También el lector podrá verificar la constancia delimitativa de lo que fueron las provincias civiles y las religiosas que cogobernaron el la época colonial con diferencia de extensión geográfica, que es desconcertante. (O)
