Inti Raymi y la simbología de la chacana 

Interculturalidad

La celebración del Inti Raymi fue uno de los actos más representativos de la Semana de la Interculturalidad. La actividad reunió a estudiantes, docentes y representantes de pueblos indígenas en un espacio de encuentro cultural que permitió difundir conocimientos ancestrales, promover el respeto a la diversidad y reflexionar sobre la importancia de preservar las tradiciones de los pueblos originarios del Ecuador.

Durante la ceremonia, Jaime Romero, oriundo de la parroquia San Juan, en la provincia de Chimborazo, explicó el significado de la chacana andina, figura central de la celebración. 

Señaló que este símbolo está vinculado a la constelación de la Cruz del Sur y representa un puente que conecta los tres niveles de existencia dentro de la cosmovisión andina: el Hanan Pacha o mundo superior, el Kay Pacha o mundo terrenal y el Uku Pacha o mundo interior. 

La palabra “chacana” proviene del kichwa y significa puente o escalera, reflejando la relación permanente entre el ser humano, la naturaleza y el universo.

La chacana es considerada uno de los símbolos más sagrados de los pueblos andinos, ya que concentra conocimientos astronómicos, espirituales, filosóficos y sociales transmitidos de generación en generación. 

Su estructura representa el orden y equilibrio de la vida, así como la complementariedad entre los elementos que conforman el cosmos. Para las comunidades indígenas, la chacana es una guía de vida que promueve la armonía, la reciprocidad, el respeto a la naturaleza y la búsqueda del bienestar colectivo.

Como parte del ritual se colocaron elementos que representan las fuerzas esenciales de la naturaleza. En el lado sur se ubicó la tierra, simbolizada por frutas, hojas y productos agrícolas; en el oeste, el fuego, representado por el color amarillo y asociado al Taita Inti o Sol; en el norte, el agua, vinculada a la Mamayaku como fuente de vida; y en el este, el viento, representado por el Taita Wayra. 

Cada uno de estos elementos expresa la visión andina de que todos los seres vivos forman parte de un mismo sistema de equilibrio y complementariedad.

Romero destacó que las ceremonias ancestrales constituyen un acto de gratitud hacia la Pachamama y el Sol, considerados fuentes de vida y energía. Explicó que antes de cualquier actividad importante es fundamental pedir permiso a la naturaleza, reconocer el origen común de los seres humanos y fortalecer la conexión espiritual con el entorno. 

Estas prácticas, indicó, permiten mantener vivos los conocimientos heredados de los antepasados y reafirmar la identidad cultural de los pueblos andinos.

Asimismo, resaltó la importancia de la interculturalidad en el contexto actual, marcado por conflictos y desafíos globales. Señaló que el respeto mutuo, el reconocimiento de las diferencias y el intercambio de saberes son fundamentales para construir una sociedad más inclusiva y solidaria. “La interculturalidad es clave porque nos permite valorar al otro y aprender de sus conocimientos para convivir en armonía”, manifestó.

La jornada concluyó con un mensaje de agradecimiento a la Universidad Indoamérica por abrir espacios dedicados a la difusión de las culturas ancestrales. A través de actividades como esta, la institución fortalece el diálogo intercultural y contribuye a que las nuevas generaciones conozcan y valoren el legado de los pueblos originarios, representado en símbolos tan importantes como la chacana y celebraciones tradicionales como el Inti Raymi. (I)

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