La desesperación por gastar y deshacerse del dinero

En mi juventud sucedió un hecho inusual con un amigo (al que llamaré Jorge) de unos 23 años aproximadamente, resulta que nos reunimos los amigos del barrio un fin de semana en la Cdla. San Antonio y Jorge, quien acababa de cobrar su mesada en su “fuerte trabajo” como operador caminero en un Caterpillar TD4 invitó a todos a una cena, el costo fue de 300 sucres por cada uno, estábamos ocho, por lo tanto, gastó 2.400 sucres.
Jorge había cobrado ese día aproximadamente 5.600 sucres, por lo tanto, le sobraba aún 3.200 sucres; en su rostro se veía algo de preocupación debido a que tenía aún mucho dinero y manifestó si alguien deseaba repetirse la cena o si querían algo para llevar, no festejaba nada, no era su cumpleaños ni mucho menos, simplemente era su forma de ser, le gustaba gastar, nunca ahorraba y por lo general no tenía dinero después de unos tres o cinco días de tomar su mensual, encontrándose con problemas financieros permanentes, para lo cual solicitaba préstamos a amigos y tratar de llegar a fin de mes.
El deseo de deshacerse del dinero, se conoce en psicología financiera como “autosabotaje financiero” y su comportamiento se debe, entre otras cosas a que estos gastadores, tienen baja autoestima y piensan que no se merecen contar con dinero todos los 30 días del mes, concibiendo el dinero como un detonante de problemas y estrés, además debido a que en su hogar desde muy pequeños escuchaban palabras como, tener dinero es solo de gente mala y los ricos van al infierno o el dinero es símbolo de codicia y corrupción.
El momento en el que tienen dinero, generan en su cuerpo una alta ansiedad, debiendo volcarse al consumo de lo que sea, para calmar su vació emocional, por este motivo es necesario que usted converse con su familia e inculque a sus hijos, aprendizaje sobre el manejo consciente del dinero, el ahorro y la inversión.
Cambiar hábitos de consumo para reducir gastos hormiga, como el café de la tarde, los chicles después de almuerzo, el uso frecuente de taxis por no levantarse temprano, entre otros, constituye un factor indispensable para tener apego al dinero y verlo como un aliado en el contexto de la vida diaria. (O)
