Atentos con ampliación vial

Ciudad

Los comerciantes y propietarios de viviendas ubicadas a lo largo de la Panamericana Norte, viven momentos de incertidumbre ante la ampliación de la carretera de cuatro a seis carriles, proyecto impulsado por el Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT).

Según moradores del sector, desde hace varios años técnicos y entidades vinculadas a la obra realizaron mediciones y señalizaciones en los predios que deberán retroceder varios metros para permitir el ensanchamiento de la vía. 

Sin embargo, aseguran que hasta el momento no existe una fecha clara para iniciar los desalojos o retiros definitivos.

“Antes de la pandemia ya supimos de la ampliación, ya que llegaron a marcar las paredes para advertirnos de lo que debíamos retroceder. También nos llamaron hacia Quito para cancelar por las indemnizaciones o expropiaciones”, explicó Maribel Yugcha, afectada.

Sin embargo, la preocupación aumenta entre las familias y comerciantes asentados junto a la carretera, especialmente a pocos metros del Parque Industrial de Ambato, ya que muchos desconocen cuándo deberán desmontar cerramientos, adecuaciones o parte de sus viviendas y negocios. 

Algunos incluso mantienen suspendidas inversiones y mejoras por temor a que las estructuras deban ser retiradas en cualquier momento.

Flor Martínez, presidenta de la Asociación de Comerciantes del Control Norte, explicó que desde enero recibieron la documentación oficial que dispone la salida del lugar para permitir el ensanchamiento de la carretera. 

Los comerciantes rechazaron la propuesta municipal de ser trasladados a espacios como el Mercado Colón o el Mercado Sur.

Según Martínez, estos sitios no se ajustan a la dinámica laboral del paradero, que funciona prácticamente las 24 horas, desde la madrugada hasta altas horas de la noche, atendiendo a conductores que circulan por la Panamericana.

La preocupación también crece debido a las inversiones económicas realizadas por los propios comerciantes. La dirigente recordó que años atrás gestionaron un crédito de 10 mil dólares para pavimentar el área donde funcionan los puestos. A esto se suman gastos individuales en techos, adecuaciones de locales y la instalación de servicios básicos como agua potable y alcantarillado, infraestructura que anteriormente no existía en la zona.

Con maquinaria y trabajos cada vez más cercanos al sector, los comerciantes aseguran sentirse desprotegidos y sin garantías claras sobre su futuro laboral.

“Cada quien verá dónde pone su negocio”, lamentó Martínez, al señalar que aún esperan una última reunión con las autoridades antes de que se cumpla el plazo definitivo para desmontar los puestos.

Ante las quejas de los ciudadanos sobre la falta de claridad en las fechas para desalojar terrenos ya indemnizados, el Ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, durante su visita de inspección de la obra en Tungurahua, ofreció disculpas por las fallas de comunicación y se comprometió a fortalecer la gestión informativa con los afectados. 

La ampliación de la Panamericana Norte es considerada una obra estratégica para mejorar la movilidad y conexión vial en Tungurahua, especialmente en el tramo que conecta a Ambato con otros sectores del país. (I)

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