Tras las rejas por violencia

Intervención policial se vio limitada por la negativa de familiares; víctima pidió ayuda desde el interior.
Escena de tensión se vivió la mañana del 19 de abril en el norte de Ambato, cuando un llamado al ECU-911 alertó sobre un presunto caso de violencia intrafamiliar en un domicilio ubicado en las calles 22 de Enero y Pachaputza.
Al llegar, los agentes encontraron una vivienda cerrada con candados. Desde el interior, una mujer —en aparente estado etílico— pidió ayuda, asegurando haber sido agredida por su conviviente. En el inmueble también se evidenció la presencia de varias personas, hombres y mujeres, igualmente bajo efectos del alcohol.
Sin embargo, la intervención se vio obstaculizada. Una mujer que se identificó como madre de la presunta víctima se negó a permitir el ingreso de los uniformados, argumentando que el comportamiento de su hija es recurrente en estas circunstancias. Pese a los intentos de mediación y llamados a priorizar la seguridad, la familia insistió en que los agentes se retiraran.
El hecho tomó un giro inusual cuando, según el parte, el conviviente realizó una llamada a un supuesto miembro policial que, vía altavoz, pidió que no se interviniera. Ante la falta de acceso, los agentes se replegaron y dejaron constancia del hecho. (I)
