Ganado cuidado en Pilahuín

La campaña de desparasitación y vitaminización marca la diferencia en la cotidianidad de las comunidades altas de Pilahuín, porque el afán es cuidar a los animales y mejorar la producción lechera. Allí, las familias trabajan en el ordeño y cuidado de ganado para sostener la economía del hogar.
La atención al ganado vacuno es parte de la agenda de los Planes de Manejo de Páramos del Gobierno Provincial en articulación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Gobierno Parroquial de Pilahuín. La alianza responde a la necesidad del sector pecuario para garantizar la sanidad animal como base de la producción eficiente, sostenible y segura.
La dotación de medicamentos veterinarios permite controlar y prevenir enfermedades parasitarias que, de no tratarse a tiempo, reducen significativamente la producción de leche, afectan el peso del ganado y generan pérdidas económicas para los productores.
La campaña beneficia a comunidades como Verde Pungo, Río Pastaza, Escaleras, Patococha Kutioloma, San Emilio, Chitapamba, Yanacoscojo, Salado Centro, Zanja Pamba, Llangahua Centro y La Esperanza. El accionar cubre la atención de aproximadamente 1.000 bovinos. Esta cifra evidencia el impacto directo de la intervención, considerando que cada animal representa fuente diaria de ingresos, alimentación y estabilidad para las familias campesinas.
El acompañamiento técnico en territorio es fundamental. Equipos especializados de los Planes de Manejo de Páramos y del MAG brindan atención directa a los productores, fortaleciendo sus conocimientos en el manejo sanitario del ganado, promoviendo prácticas preventivas y fomentando cultura de cuidado permanente. Este trabajo cercano permite no solo atender la necesidad inmediata, sino también generar capacidades locales que aseguren la sostenibilidad de la actividad ganadera.
La importancia de este tipo de campañas radica en su impacto integral: mejoran la salud animal, incrementan la producción lechera, reducen riesgos sanitarios y fortalecen la economía familiar. Además, contribuyen a la conservación de los páramos, territorios estratégicos que garantizan el agua y la vida, donde la producción responsable es clave para mantener el equilibrio entre naturaleza y desarrollo. (I)
