Violencia y convivencia psicosocial

Ecuador atraviesa niveles de violencia inéditos en su historia, en los últimos años esta crisis se ha manifestado en varios aspectos, lo cual constituye a la violencia social uno de los principales desafíos estructurales del Estado ecuatoriano.
La violencia social afecta el nivel físico, social y emocional del ser humano, provocando enormes consecuencias en la parte social y en la salud.
Muchas personas toman a la ligera el hecho de convivir en una comunidad llena de violencia y conmoción social, sin tomar en cuenta los daños psicológicos derivados de la situación actual que vive nuestro país; pues la violencia social genera efectos significativos en la salud física, mental, emocional y financiera de los ecuatorianos, afectando directamente su bienestar y limitando el desarrollo integral dentro de la sociedad.
Por la violencia existente en nuestro país, la convivencia psicosocial se ve gravemente afectada pues la violencia, caos y conmoción social en Ecuador han generado una crisis de salud mental, caracterizada por altos índices de trastorno de estrés, depresión, dificultades de aprendizaje, baja autoestima, comportamientos agresivos, aislamiento, ansiedad crónica, migración, incertidumbre y pánico, llevando a un impacto profundo en la salud, y afectando simultáneamente dimensiones físicas, emocionales, sociales y económicas.
La confrontación, la prevención de situaciones negativas, y la exposición a la violencia social en la cual nos desarrollamos, se está adueñando de nuestro entorno, creando a la comunidad un sentimiento de impotencia , al ver como la violencia está ganando territorio en nuestro país; es importante que el gobierno intervenga de manera urgente para que logre mitigar tanto peligro al que cada día se somete la comunidad; pues, si no se toma medidas las consecuencias serán, una comunidad acostumbrada a vivir en medio del pánico y del caos.
Es importante que se enfoquen en políticas públicas que aporten y garanticen una mejor calidad de vida como un derecho de los ciudadanos, así como, se recomiendan intervenciones por parte de profesionales que ofrezcan apoyo a las personas expuestas a algún tipo de violencia, para evitar que afecte su convivencia familiar y social,
En un país donde la violencia ganó espacio es importante ser empáticos con las personas que han sufrido algún tipo de violencia; es simplemente tratar a los demás como nos gustaría ser tratados, buscar ayuda si la situación dentro o fuera del hogar se va de las manos, así como es crucial identificar y eliminar conductas violentas dentro y fuera del hogar; y fomentar la unión y seguridad en la comunidad.
Al implementar estas acciones, se fortalece el tejido social y se reducen los factores que permiten la proliferación de la violencia.
“Nos acostumbramos a la violencia y esto no es bueno para nuestra sociedad. Una población insensible es una población peligrosa.” (O)
