Hablar con animales

Alguna vez en un reel de Instagram me salió el video de una mujer a la que se le acercaban varios animales sin ningún esfuerzo. Papagayos, cuervos, águilas, ardillas y más parecían juguetear con ella posándose en su cabeza, en sus piernas y compartiendo a su lado. La verdad, no sé si serán videos preparados (antes o después) con comida para atraerlos, lo que se ve es que ella solo se sienta y “sus amigos” comienzan a llegar de todos lados.
Por mi parte, no soy tan escéptico, sobre todo por una experiencia personal (bueno, varias, en realidad) que marcaron profundamente mi entendimiento del poder mental. Le cuento una de ellas.
Hace aproximadamente veinte años atrás, fuimos junto con mi esposa a Cuenca a un retiro de iluminación espiritual de Ramtha en donde aprendimos y practicamos varias técnicas de control mental. Recuerdo que al final del evento, desde la ventana de mi habitación que daba a un gran bosque intenté comunicarme (mentalmente) con un pajarillo pidiéndole que vuele hasta mí y se pose en el barandal de la ventana a escasos dos o tres centímetros de mi brazo. Sí, algo bastante improbable y si quiere hasta pretensioso.
Para mi sorpresa, el pajarillo voló primero hacia un árbol a lo lejos, luego a otro mucho más cerca, después se posó en una rama a escasos veinte metros de la ventana, finalmente, se paseó por el césped y de repente, sin dudarlo, alzó vuelo directamente a donde le pedí que lo hiciera. Allí estuvo por unos segundos vis a vis con este extraño humano. Seguramente le asustó mi reacción de asombrosa incredulidad al ver materializado mi pedido mental y echó a volar.
El gran divulgador de Un curso de milagros, tremendamente carismático, alegre y siempre dispuesto, David Hoffmeister, escribe al respecto: “Como los niños, los animales responden con indefensión. Cuando eres manso, alegre e inocente, provocas muchos reflejos. En nuestro monasterio, las ardillas vienen hasta nuestros pies. Es como un momento de San Francisco. Todo lo que vemos es inocente. Yo veo la verdad en las personas y en los sucesos. Me dedico a no ver error. Me dedico a ver la inocencia en todas partes y en todas las personas. Esta es la razón por la que la gente y los animales, incluso las mariposas quieren estar cerca de mí. Cuando la mente es total y no está dividida, ¡solo ves inocencia y te sientes feliz y amoroso todo el tiempo!”
Vivimos tan mecánica y egóicamente que hemos olvidado por completo de lo que somos capaces con el poder mental. Un curso de milagros nos ayuda a despertarlo.
Próximamente estaré dictando una charla gratuita sobre Un curso de milagros, este maravilloso libro que está cambiando millones de vidas alrededor del mundo; no te enseñará a obrar el milagro de atraer animales (¿o, sí?), pero seguro aprenderás el milagro del perdón.
Si deseas más información escríbeme al email. (O)
