Costoso descuido en exteriores del hospital

Mientras el propietario buscaba atención médica, la delincuencia desmanteló el tablero de mandos de una unidad de transporte en la calle Humberto Albornoz.
Lo que comenzó como una diligencia de salud en el Hospital General Docente Ambato, terminó en un golpe económico devastador para Marcos L. El ciudadano, propietario de un bus marca Hino, color azul, fue víctima de la astucia delictiva que acecha en los alrededores de las casas de salud, donde la urgencia de los usuarios suele bajar la guardia de la seguridad.
Eran aproximadamente las 14:15 de este sábado 14 de febrero cuando Marcos regresó a su unidad, de placas PUH-0369, estacionada en la calle Humberto Albornoz. Al intentar ingresar, la realidad lo golpeó de frente: las seguridades de la puerta habían sido vulneradas. Al entrar a la cabina, el panorama fue desolador; los delincuentes habían arrancado por completo el tablero de mandos, una pieza fundamental y de alto costo en el mercado de repuestos para transporte pesado.
La unidad policial acudió de inmediato al llamado del ECU-911. Sin embargo, los uniformados se enfrentaron a un obstáculo común en este sector: la falta de ojos electrónicos. Tras una inspección en el perímetro, se confirmó que no existen cámaras de vigilancia que hayan captado el momento del robo, y los transeúntes, inmersos en el ajetreo hospitalario, aseguraron no haber visto nada sospechoso. (I)
