En el día del amor, romance en la tercera edad

El fin de semana pasado, me encontré en uno de los centros comerciales de la ciudad con un señor, y me dice disculpe usted es el doctor Hernán Guerrero y le digo si el mismo a sus órdenes en que puedo ayudarlo, y muy educadamente, me dijo yo leo todos los días jueves sus artículos de opinión, a lo cual sonrientemente le agradecí, y seguíamos conversando, y me dice todos en este mes de febrero hablan del amor y la amistad, pero ya casi a nosotros los adultos mayores casi no nos toman en cuenta “risas” y me dice me gustaría que escriba algo sobre el amor en la tercera edad, y me cuenta una historia que la resumo de la siguiente manera.
Dos personas mayores, Ángela y Juan ambos viudos, se conocían desde hacía varios años. Una tarde se realizó la reunión que, mes tras mes, organizan en un restaurante los jubilados. En esa ocasión, los dos amigos desde hace mucho tiempo se encontraron sentados en la misma mesa, el uno frente al otro y conversaban durante la comida, él la miraba y la miraba, admirado y fascinado, hasta que finalmente se armó de valor y “dijo en su interior ya no me aguanto”: y le dijo Angela ¿Quieres casarte conmigo? Después de unos pocos segundos de cuidadosa consideración, ella le respondió emocionada: —¡Sí!… ¡Sí, acepto! al poco rato, después de que la comida terminó y tras algunos agradables intercambios de palabras, sus hijos los vinieron a recoger y cada uno regresó a su respectivo hogar. A la mañana siguiente, cuando él despertó, estaba preocupado y dudoso de la respuesta de ella… el recordaba —¿Me dijo que sí?… ¿O me dijo que no? Pensó y pensó, pero simplemente no podía recordarlo bien. No tenía ni siquiera una vaga idea. Y muy inquieto y nervioso, lo marco desde su celular y lo llamó a su amiga. Primero le explicó que su memoria ya no era tan buena como solía ser. Luego le recordó la hermosa tarde que habían pasado juntos el día anterior y, con un poco más de coraje, le preguntó: Cuando te pregunté si querías casarte conmigo… ¿qué me dijiste? ¿Que sí o que no? Él quedó encantado al oírla decir: ¡Te dije que sí! ¡Que sí acepto, y lo dije con todo mi corazón!… Y quiero que sepas que estoy muy feliz de que me hayas llamado. ¿Por qué? —preguntó él. Y ella contestó: ¡Porque no podía recordar quién me lo había pedido! risas, Conclusión. “La vida está en constante movimiento” dijo Parkinson. “No hay nada tan importante que no podamos olvidar”. dijo Alzheimer. “Mi vida está llena de aspiraciones” dijo un asmático. “Mi esposa tiene un gran físico” dijo Albert Einstein. “Me gusta la humanidad” dijo un caníbal “Eres la única mujer en mi vida” dijo Adán. “Estoy en cinta” dijo Scotch. “Es mejor dar que recibir” dijo un boxeador.
Si te ha gustado, compártelo con alguien para que sonrían juntos porque ¡La risa es un remedio infalible! es una respuesta biológica a un estímulo, sea este interno o externo, que es procesado por el sistema nervioso central. Cada risa es gestionada por el sistema límbico, un conjunto de estructuras interconectadas que median emociones, el aprendizaje y la memoria que Dios nos ha dado con la capacidad de reír, es por una razón, que es vital en la lucha contra el estrés, la ansiedad, el miedo y la preocupación. La risa es la respuesta fisiológica al humor. Cuando reímos con ganas, se producen cambios en muchas partes del cuerpo, incluso en los músculos de brazos, piernas y tronco, cuando reímos dale gracias a Dios porque estas junto a él. Con paz, salud, dinero, y amor. – Que este 14 de febrero y todos los días tengan un feliz día del amor y la amistad. (O)
