Dos golpes / Editorial
El Gobierno Nacional busca dar un giro a su lucha contra la delincuencia y se ha empeñado en los últimos días en llevar a la justicia a peces gordos. Uno de ellos es nada más y menos que el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez a quien lo acusan de delincuencia organizada y tráfico de combustibles. Ayer un juez dictó prisión preventiva para el alcalde. Guayaquil es la ciudad más poblada del Ecuador y, que a su alcalde en funciones se lo lleven como trofeo a la cárcel demuestra que el gobierno quiere enviar un mensaje fuerte al país y desbaratar a los grupos o personas vinculadas a procesos investigativos.
El otro golpe fue extraditar a Leonardo Cortázar también vinculado a delincuencia organizada en otro caso y,que se hizo famoso al estar en una piscina en Miami con algunos operadores ecuatorianos de negocios turbios. Cortázar había escapado de Ecuador y luego fue arrestado en Panamá, ya que contaba con difusión roja de la Interpol. Ahora, preso nuevamente, se espera que ‘cante’ sus fechorías e involucre a algunos poderosos que están siendo investigados por fiscalía.
Lo cierto es que el gobierno de Daniel Noboa está dando pasos firmes para acabar con posibles alfiles de la Revolución Ciudadana, descuartizando sus estructuras políticas. (O)
