Priorizan inclusión educativa

La Coordinación Zonal 3 de Educación, Deporte y Cultura llevó a cabo una jornada de socialización técnica dirigida a los profesionales de apoyo pedagógico. En este encuentro participaron los Docentes de Apoyo a la Inclusión (DAI) y los integrantes de las Unidades Distritales de Apoyo a la Inclusión (UDAI) que operan en la región. El propósito central de la actividad fue consolidar el trabajo conjunto y asegurar que exista una coordinación interinstitucional fluida para beneficio de la comunidad estudiantil.
Durante la sesión, los especialistas compartieron diversos lineamientos y estrategias metodológicas diseñadas para optimizar la atención de los estudiantes con necesidades de apoyo educativo. Este intercambio de conocimientos permite que los equipos territoriales unifiquen criterios de intervención en las instituciones educativas. La meta es que cada docente cuente con las herramientas necesarias para identificar y eliminar las barreras que dificultan el aprendizaje y la participación plena de los alumnos en el aula.
El Coordinador Zonal 3, Olger Mariló, subrayó la relevancia de mantener estos procesos de capacitación de manera permanente y sistemática. Según el funcionario, la socialización de directrices actualizadas es la base para garantizar una atención óptima y de calidad que responda a las realidades de cada distrito. Estas acciones son fundamentales para que el sistema educativo no solo sea un espacio de enseñanza, sino un motor de transformación social.
La gestión zonal enfatizó que el enfoque principal de estas estrategias es promover la inclusión y la equidad en el acceso a la educación formal. Se busca que todos los estudiantes, independientemente de sus condiciones particulares, tengan las mismas oportunidades para desarrollar sus capacidades. Al fortalecer las competencias de los profesionales DAI y UDAI, se asegura que el acompañamiento pedagógico sea oportuno, pertinente y respetuoso con la diversidad humana.
Estas jornadas de trabajo también funcionan como espacios de retroalimentación donde se analizan los desafíos actuales del entorno educativo. La colaboración entre las diferentes unidades permite potenciar el apoyo integral, abordando no solo el aspecto académico sino también el bienestar socioemocional de los niños y jóvenes. La construcción de un sistema inclusivo requiere del compromiso ético y profesional de todos los actores que intervienen en el proceso formativo.
Finalmente, las autoridades educativas reiteraron su compromiso de seguir fomentando entornos diversos que valoren las diferencias como una riqueza colectiva. Al mejorar la articulación entre los niveles de apoyo, se espera un impacto positivo en la retención escolar y en el éxito académico de los grupos más vulnerables. Estas acciones conjuntas representan un paso firme hacia la consolidación de una educación más justa y accesible para todos los ciudadanos de la Zona 3. (I)
