Reinventar los mercados de Ambato

En 2025, los mercados y plazas de Ambato atraviesan una situación crítica: más de mil puestos permanecen desocupados dentro de la Red de Plazas y Mercados, según información municipal, mientras el comercio informal continúa expandiéndose en las calles aledañas. En días de feria, se estima que hasta 8.000 comerciantes informales se concentran en el centro de la ciudad, reduciendo la afluencia de consumidores hacia los mercados formales. Esta dinámica afecta directamente los ingresos de los comerciantes establecidos y debilita el rol histórico de estos espacios como centros de abastecimiento y encuentro urbano. A ello se suma el envejecimiento del comerciante tradicional y la limitada incorporación de nuevos emprendedores, lo que evidencia que el modelo actual ha perdido atractivo para las nuevas generaciones.
El problema no es la infraestructura, sino el uso económico de los mercados. Mientras varios puestos tradicionales presentan baja demanda, los locales de comida y gastronomía mantienen alta afluencia, replicando un comportamiento similar al de los patios de comida de los centros comerciales, que suelen estar llenos incluso en contextos de bajo crecimiento económico. Esto demuestra que el consumo no ha desaparecido, sino que se ha desplazado hacia formatos más atractivos. En Ambato, la gastronomía típica, los productos frescos y la identidad local representan una ventaja competitiva clara frente a modelos estandarizados y franquicias.
La solución pasa por reconvertir los mercados en centros de cultura, identidad y gastronomía local, donde la comida sea el motor que dinamice al resto de actividades económicas. Una oferta gastronómica fuerte puede generar flujo constante de visitantes y sostener la venta de productos frescos, agropecuarios y artesanales. Para lograrlo, el Municipio debe liderar una estrategia integral que incluya simplificación de trámites, permisos ágiles para nuevos emprendimientos, eliminación temporal de tasas e impuestos municipales, y mejoras en infraestructura, seguridad y promoción. Además, es clave priorizar a vendedores locales y evitar la entrada de franquicias, fortaleciendo la autenticidad de estos espacios.
Convertidos en polos gastronómicos y culturales, los mercados de Ambato pueden atraer turismo, consumo interno y nuevos emprendimientos, sin desplazar a los comerciantes tradicionales. Más que competir con el comercio informal o los centros comerciales, la ciudad puede ofrecer una alternativa distinta y con identidad. (O)
