El delito en apología/ Mario Fernando Barona

Columnistas, Opinión


         


A veces hay cosas en la vida -y sobre todo en política- que nos sorprenden, obnubilan y nos dejan anonadados por lo que son y representan. Esas cosas por lo general van contra sentido, se oponen a toda lógica y razón, caracterizan el lado oscuro de la verdad y desnudan los instintos más innobles del ser humano.

Y no me refiero necesariamente al acto mismo de delinquir en cualquiera de sus formas, sino a algo aún mucho más grave y que está carcomiendo la estructura moral de la sociedad como es la apología al delito de parte de algunos gobernantes, que aprovechándose de la ignorancia del pueblo, envuelven en aterciopelado papel celofán con pomposos lazos de astucia y atrevimiento la podredumbre de la corrupción convirtiéndola en un atractivo suvenir para consumo general. 

Cómo no obnubilarse, por ejemplo, cuando el expresidente Correa homenajeó a los guerrilleros de AVC con placas, medallas y hasta los premió con altos cargos gubernamentales. Es inaudito que quienes debían pagar por sus crímenes hayan sido aplaudidos y sus víctimas etiquetadas y estereotipadas.

Cómo no anonadarse al escuchar nombres de asesinos y tiranos como Castro, Chávez, Maduro, Noriega y otros, convertidos en ilustres prohombres y ejemplo para la humanidad, cuando cada uno de ellos hace mucho debieron haber pagando sus crímenes tras las rejas y devuelto todo lo robado.

Cómo no sorprenderse cuando el presidente mexicano Manuel López Obrador en un reciente discurso (que dicho sea de paso, es desesperante escucharlo hilvanar una idea con fluidez y sentido) se compadece del mayor capo de la droga en el mundo “El Chapo” Guzmán al saber que la justicia norteamericana dictó sentencia en su contra condenándolo a cadena perpetua. López dijo estar “conmovido” con la noticia. Increíble que alguien, mucho más un presidente, emita un criterio tan desatinado. ¿Por qué no dijo lo mismo aquel presidente con las cientos de miles -seguramente millones de víctimas- producto del narcotráfico del Chapo? ¿Por qué no se conmovió con los 70 mil asesinatos del Chapo a lo largo de su carrera delictiva?

Cómo no indignarse con políticos que hacen gala de cinismo pretendiendo hacer ver bien lo que está mal, adoctrinando estúpidamente las mentes de millones con eslóganes que sólo buscan justificar el delito, y alardeando su mal ganada fama con charlas y conferencias a las que asisten como adalides de grandes transformaciones, cuando únicamente son en verdad la quintaesencia del delito. (O)

mariofernandobarona@gmail.com

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