Desempleo: Mirian Delgado Palma

Columnistas, Opinión


El desempleo fue un tema de análisis de los candidatos a la alcaldía en nuestra ciudad, problemática social que se evidencia por las restricciones laborales tanto para profesionales como aquellas que ofertan servicios manuales. Según los últimos datos del INEC, -Encuesta Nacional de Empleo- El panorama es complejo para los jóvenes entre 18 y 34 años, son más de dos millones desempleados, subempleados o tienen algún tipo de empleo precario, 4 de cada 10 desempleados son jóvenes en nuestro país. Se trata de un déficit de fuentes de trabajo que afecta a todo el Ecuador.

Sin duda, una de las causas de la falta de empleo, según investigaciones realizadas en el campo educativo, refieren que hay un divorcio entre las Instituciones de Educación Superior y los sectores productivos y de servicios, lo que limita la posibilidad de dotar de la fuerza laboral necesaria, acorde con la realidad y potencialidad de cada zona. Esta impropia práctica educativa, persiste aún, los egresados de carreras tradicionales han saturado el mercado laboral y consecuentemente, miles de nuevos profesionales salen a engrosar las filas de la desocupación.

Para asegurar la efectividad del sistema educativo, debe haber una perfecta relación lineal entre la “educación vocacional, los centros educativos y las oportunidades de trabajo’’. Esta relación se concreta en la “planificación de la educación”, que precise aquello que debe enseñarse para una acertada preparación hacia futuras ocupaciones y lo que se debe esperar de la instrucción fuera y dentro de la institución educativa.

El crecimiento económico depende de una fuerza laboral suficientemente preparada, con capacidad para manejar los problemas técnicos y administrativos. Sin embargo, los líderes empresariales, identifican en el personal, un limitado desarrollo de conocimientos y habilidades para solucionar los problemas que se presentan en el día a día; a esta penosa realidad hay que sumarle la carencia de entrenamiento y capacitación que respondan al avance acelerado de los adelantos tecnológicos.

Por otra parte, las altas tasas de desempleo de los egresados de los centros de educación superior, se debe a que el tipo de entrenamiento recibido no tiene demanda dentro del mercado laboral; y además, dentro del proceso educativo, la restringida práctica laboral, deja al estudiante inhabilitado para afrontar sus experiencias posteriores de trabajo.

A fin de lograr una perfecta conexión entre “educación y trabajo”, es impostergable la realización de estudios periódicos sobre las demandas del mercado laboral, en la cual está inscrita la institución educativa. La investigación y experimentación en el campo educativo no han sido suficientemente valoradas, procesos sin los cuales no se tienen los requeridos conocimientos y elementos de juicios para la toma de decisiones para la planeación; y, más importante aún, para el establecimiento de políticas y la introducción de cambios.

La formulación de políticas educativas debe responder flexiblemente a la necesidad de desarrollar sistemas educativos, formales y no formales eficientes, que llenen los requerimientos de cada sociedad. Aquello permitirá potenciar el capital humano, y asegurar una participación productiva de las personas, en los procesos de desarrollo. (O)

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