Celulares afectan retención y razonamiento de usuarios

Ciudad


Las nuevas generaciones buscan celulares cada vez más sofisticados que satisfagan sus requerimientos. (Foto El Heraldo)

“Busco siempre lo último en tecnología celular; es decir, mejor definición en la pantalla, rapidez al ingresar al Internet, hacer trabajos desde el mismo artefacto, acceder a juegos, películas y consultas. El costo fue de 1.200 dólares que pagaron mis padres, abuelos y yo completé con el dinero que obtuve por vender mi anterior celular”, explicó el universitario José Torres.

Como él, muchos son los jóvenes que tratan de mejorar la tecnología celular para satisfacer sus requerimientos. De acuerdo al criterio de la médica Lucía Toaza, el uso excesivo de esta tecnología afecta en la retentiva, atención en las clases; así como, del razonamiento lógico, porque las personas no pueden efectuar ninguna operación matemática con el cerebro.

Los individuos se vuelven más dependientes de este recurso especializado para realizar las tareas y por lo tanto, no trabaja el potencial neurológico, ya que, no existe esfuerzo al pensar. Paulatinamente se convierten en medios adictivos y es fácil comprobarlo al pedir a los usuarios que dejen sin revisar los artefactos durante cuatro horas y se notará la desesperación, añadió la médica.

Se está perdiendo el razonamiento lógico y la memoria en la población de 18 a 20 años. Los niños menores de tres años de edad que están expuestos a celulares desde temprana edad están restándole el 10% de su capacidad neuronal. Se recomienda a los padres controlar el uso de esta tecnología, puntualizó la profesional de salud.

Utilizar los celulares es positivo y también perjudicial, porque si bien se tiene acceso a información amplia y variada, por otro lado, las personas realizan el doble de esfuerzo con los ojos al leer en las pantallas de estos artefactos cuando la habitación está sin energía eléctrica; así como, observar imágenes o leer mientras el auto está rodando, porque se mueven las retinas, informó Andrea Tobar, psicóloga clínica e investigadora en Ciencias de la Salud de la UTI.

“El empleo del celular en la vida cotidiana es necesario, ya sea para ingresar a las redes sociales, efectuar consultas académicas o para entretenimiento; así también, como medio de comunicación con la familia o la novia.  Soy universitario y he comprado seis celulares, porque en ocasiones me han robado o los he perdido. El único que conservo costó 120 dólares que pagué con el dinero que obtuve al ganar un partido de vóley. Mis familiares se rehusaron a continuar financiando alguno de otro valor por temor a que se pierda nuevamente”, explicó el universitario David Villacrés. (I)



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