Ser Excelente / Edison Narváez Z.

Columnistas, Opinión

 

Estimados lectores, normalmente el fracasado tiene siempre mil excusas que dar, busca justificación para su fracaso, se vuelve una víctima de las circunstancias, siempre habla de lo que piensa hacer…. El hombre de éxito es un ser excelente.

Ser excelente es comprender que la vida no es algo que se nos da hecho, si no que tenemos que producir las oportunidades para alcanzar las victorias. A la buena suerte hay que salir a su encuentro con una mente positiva, para aprovechar la buena suerte hay que estar preparados y no esperar que las cosas sucedan.

Ser excelente es pensar en grande y comenzar por lo pequeño; ser excelente es comprender que con una férrea disciplina es factible forjar un carácter de triunfador. Ser excelente es trazarse un plan y lograr los objetivos deseados a pesar de todas las circunstancias. Se necesita soñar y también ser pacientes e insistentes,

Ser excelente es saber decir “me equivoque” y proponerse a no cometer el mismo error. El Sabio ante un fracaso se pregunta en que me equivoque, asimila la lección y trata de no cometer el mismo error. Por su parte el fracasado echa la culpa a los demás y piensa que el fracaso fue producido por otros y nunca por ellos mismos.
Ser excelente es levantarse cada vez que se fracasa con un espíritu de aprendizaje y superación.

Es importante recordar que en la vida existen solo dos tipos de hombres:
Los que nunca fracasan, porque nunca han intentado nada, y Los que tienen éxito, porque acumulan tal cantidad de fracasos que a través de ellos aseguran el éxito.
El fracaso no significa derrota, solo son caminos equivocados y nos muestra que en la vida hay que intentarlo para triunfar.

Ser excelentes es reclamarnos a nosotros mismos el desarrollo pleno de nuestras potencialidades buscando incansablemente la realización. La vida hay que vivirla con pasión. No debemos quedarnos a la mitad de todo, pues el recurso más valioso que tenemos es el tiempo; Dios perdona pero el tiempo no lo hace, por tanto el tiempo es lo único que poseemos.

Ser excelente es trascender, llegando a las futuras generaciones con un mundo mejor. Es decir, el ser humano que conceptualiza la excelencia y la implementa en su vida sabe que tiene la misión histórica de cumplir con nuestra gente. Ahora más que nunca se requiere de seres humanos excelentes, evitando a los envidiosos y charlatanes porque siempre serán fracasados. (O)

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