Productos deshidratados apreciados en gastronomía

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Para los hogares y restaurantes son apreciados los alimentos deshidratados. (Foto El Heraldo)
 

Los alimentos deshidratados se han convertido en esenciales para la gastronomía por conservar los sabores y como alternativa para consumirlos entre comidas por las familias, explicó el chef y director de la Escuela Cuissine, Luis Ushiña.

Se utilizan para infusiones, concentrados de postres o en la hidratación de las salsas,  rellenos para postres y solicitados en la repostería. Los espacios donde se almacenan son reducidos, elegantes y útiles. El aporte nutricional para los consumidores es favorable, añadió el experto.

Nueces, almendras, avellanas, arándalos, pistachos, higos, jengibre, pasas, ciruelas, maní, habas, ajonjolí son productos deshidratados procedentes de Chile, Estados Unidos, España y Ecuador que se expenden en cantidad y variedad en el local conocido como ‘La tienda donde se vende felicidad en gramos’ de propiedad de Enrique Gamboa, quien está feliz que los oficinistas, amas de casa y chef aprecien el valor de estos alimentos en su diario consumo. Su negocio está en los exteriores del Mercado Central en avenida 12 de Noviembre  y Marieta de Veintimilla.

Todo tipo de fruto deshidratado también se comercializa en el local de Beatriz Medina en la calle Martínez y 12 de Noviembre donde las familias los adquieren a precios accesibles. 

Según Javier Cuesta, responsable del programa de Papa del INIAP, todo lo que contiene agua se puede deshidratar y conservar, tal es el caso de la papa que posee 80% de agua y el restante 20% son nutrientes. Al ser retirado el líquido no pierde sus propiedades. 

Existe la creencia que la papa engorda, pero no es así, ya que si es cocinada y con cáscara su aporte calórico es igual al vaso de leche; es decir, 120 calorías y que representa apenas el 6% de  lo que el cuerpo requiere diariamente, añadió. 

La papa contiene nutrientes, mayor potasio que el plátano, más vitamina ‘C’ que la mandarina; así como,  hierro, zinc, complejo ‘B’ y antioxidantes naturales, de ahí la importancia de su consumo ya sea en fresco o deshidratada, añadió  Javier Cuesta. (I)

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