Patrimonio De La Humanidad / Hernán Castillo C.

Columnistas, Opinión

 

Quito fue la primera ciudad, junto a la polaca Cracovia, en ser declarada y reconocida por Unesco como “Patrimonio Cultural de la Humanidad”, el 8 de septiembre de 1978, hace ya cuarenta años.

En los años subsiguientes este organismo mundial rector de la Cultura, ha dado igual trato de reconocimiento a otras capitales latinoamericanas, Ciudad de México, Lima y La Habana entre ellas. En el caso de Quito, su patrimonio la acogen unas 330 hectáreas que atesoran su centro histórico bajo el mismo damero hispano de su fundación en el lugar que antes acogió al asentamiento de los Quitus y luego al de los Incas. Allí la conquista hispana levantó unas 40 iglesias y 16 conventos que hacen el aporte medular de la riqueza arquitectónica hispano-quiteña manifestada en el barroco y sus derivaciones del rococó y el churrigueresco “americanos” y hasta en algún caso la presencia del estilo herreriano, joyas acuñadas durante los siglos XVII y XVIII. Quizá la pieza clave del patrimonio barroco quiteño sea el templo de La Compañía de Jesús de aporte barroco itálico, único en América por su planteamiento de diseño algo distanciado del tradicional colonial hispano; sus detalles de trabajo en piedra muestran una fachada magnificente de columnas salomónicas.

Unesco consideró que el centro histórico de Quito se mostraba aun conventual y casi intacto –salvo desafueros menores- que se complementaba armónicamente con las construcciones republicanas; en total son unas 5000 las construcciones que dan sustento al casco central. Esto no sucede en otras capitales, como Ciudad de México y Lima, cuyos cascos centrales fueron alterados durante el siglo veinte, dejando “arrinconados” y escasos los testimonios coloniales; en La Habana, en cambio, es de destrucción paulatina el factor negativo presente y que se debe a la pobreza fiscal como principal razón de abandono. Han sido organismos internacionales los que se han ocupado ocasionalmente de su asistencia, aunque de manera insuficiente. Unesco ha declarado “Patrimonio Cultural” más recientemente a ciudades pequeñas o intermedias, principalmente de Brasil y México, por sus riquezas coloniales portuguesa e hispana.

Hoy habitan el centro histórico quiteño unas cincuenta mil personas, cuando antes lo habitaban doscientas mil. Hoy ese centro representa, en superficie, tan solo una vigésima parte de la capital que alberga a dos millones y medio de habitantes.

El Municipio de Quito cuida y mantiene este patrimonio pese a las acciones politiqueras que los rezagos del correísmo enquistados en su Concejo tienen con el ánimo de afectar la normal labor del Cabildo. (O)

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